Juegos que la jente juega
Sí, sé que el título está mal escrito y que debería decir “juegos que la gente juega”, gracias por no preguntar.
Lo que pasa es que la gente en Vancouver es muy rara. Muuuuy rara. Ayer en la noche un grupo de estúpidos jugadores quería convencerme de que me uniera al grupo y jugara con ellos a los encantados en las calles de Vancouver.
A los encantados, dije, así que leyeron ustedes bien. Algo así como 40 personas adultas, de las que se supone que hace muchos años dejaron la lactancia y ya no hacen tonterías, acostumbran jugar a los encantados alrededor de la estación Burrard del Skytrain, en medio de risas y la complicidad de los vancouveritas.
El siguiente juego se suponía que era hoy pero por causas de fuerza mayor (el gobierno va a hacer algunas obras alrededor de la estación y los organizadores prefirieron no arriesgar la integridad física de los participantes) se suspendió todo hasta nuevo aviso. Y el nuevo aviso es que será el 4 de abril a las 7:30 PM
El juego es muy sencillo, en realidad, y para añadirle un nivel de complejidad asombroso por su sencillez, el juego se juega como sigue: el grupo de retrasados jugadores selecciona a un cazador, que debe quedarse en su lugar durante 120 segundos mientras el resto de los participantes busca un lugar para esconderse dentro de los límites establecidos. Al cumplirse ese tiempo, el cazador busca a las presas. Si encuentra a una presa, basta con tocarla para paralizarla, y al mismo tiempo, se le somete a un lavado de cerebro, de manera que la presa se convierte en un nuevo cazador. Si finaliza el tiempo reglamentario (generalmente media hora) y no te han convertido en cazador, lo cual significa que sigues siendo una presa, ganas el juego y de vez en cuando hasya el respeto de tus compañeros de juego.
Para identificar a los salvajes participantes de los inocentes la población cuerda civil los idiotas jugadores se colocan una banda de identificación, que no es más que un trapo blanco amarrado a un brazo. Pero se divierten como enanos personas de baja estatura y son felices a su manera.
Probablemente me una al siguiente juego…
Seguiremos reportando desde estas extrañas tierras.
V.
