Are you ready to rumble?!
Hoy me disfrazé de gente decente, con mi mejor pantalón, mi mejor saco negro, mi mejor camisa azul y mi mejor corbata de Canadá, y me fui a eso de medio día con rumbo a El Lugar.
How deep is Stanley Park?
Ésta es una pregunta que pocos se han molestado en responder. Pero, ah, su seguro servidor, que para los efectos del caso soy yo, ha decidido mostrarles un elevado número de imágenes (en una cantidad que se acerca mucho al mítico número conocido como “un chingo”) del interior del parque y su vida salvaje, casi toda canadiense, en vivo, en directo y a todo color.
The killer joke
Algunos de ustedes habrán notado que he estado haciendo ejercicios de traducción. Entre otras cosas, el buen Manuel comenta que mis traducciones apestan. En realidad dice que
He visitado sus ejercicios de traducción junto con otras entradas donde practica tal cosa y siento que me han enseñado muy mal el inglés o que usted gusta de matar los chistes y el sentido lógico de los mexicanos en sus actos de traducción. Como sea, continúe.
El resumen es clarísimo: la traducción apesta. Aunque como defensa, y en un absurdo ataque ad hominem, debo decir que su inglés suyo de usted también es inadmisible, mi estimado amigo. Se dará usted cuenta cuando venga a pasar una temporadita a Canadá, no en plan de turista sino en plan de estudios.
Pero sí, efectivamente, la verdad es clara y el dictamen inapelable: la traducción apesta. Un traductor siempre será un personaje vilipendiado y odiado. Y la culpa de ello no la tienen los traductores sino los autores. Y me explico.
Don’t let it show
Adivinen lo que viene a continuación. Sí, adivinaron, un ejercicio de traducción.
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Old and wise
Otro ejercicio de traducción (se me está dando muy bien hacerlo, dado el escaso tiempo que tengo esta semana) con la preciosa canción de Alan Parsons del mismo nombre que este artículo. Me temo que la voy a echar a perder… así que la traduzco libremente.
Pirates of the Caribbean: At World’s End
Post breve, conciso y a la cabeza. Vean la película. De verdad. Ni siquiera la voy a comentar de tan chingona que está. Básteme decir que Johnny Depp se ha vuelto mi actor favorito de esta semana. Básteme decir que hay material para hacer otra trilogía. Básteme decir que me enamoré de Keira Knightley. Básteme decir que si Tía Dalma no tuviera los dientes negros tendría un poster de ella sonriendo en mi cuarto. Básteme decir que voy a volver a ir a verla aunque tenga que gastar otros 25 dólares. Básteme decir que me encanta repetir “básteme decir” para seguir hablando y hablando y hablando…
Blinded by the light
Una de las cosas que no me deja de sorprender de los canadienses es su afición al café malo y a las donas de sabores. Continuar leyendo…
Haven’t I seen you before?
Estaba yo muy a gusto esperando a que cambiara el semáforo para cruzar la calle Pacific (iba yo con rumbo a un Best Buy por razones que explicaré después) cuando un tipo con cara de perro bulldog se para de repente, me mira extrañado, gira 180 grados, camina un par de pasos, vuelve a girar 180 grados, me mira, y dice con voz confusa y estropajosa:
Haven’t I seen you before?
O sea:
¿No te he visto antes?
Angie Baby
Otro ejercicio de traducción. Por alguna extraña casualidad del destino ayer escuché esta canción mientras paseaba por el centro, y me dije a mí mismo, Mí Mismo, llevabas como 5 años sin escuchar esta canción. ¿Qué cuernos dice? Bueno, ahora lo sé…
