Hoy me disfrazé de gente decente, con mi mejor pantalón, mi mejor saco negro, mi mejor camisa azul y mi mejor corbata de Canadá, y me fui a eso de medio día con rumbo a El Lugar.
Porque hoy me fuí a El Lugar. A el lugar donde me iban a hacer una entrevista de trabajo. Si todo sale bien, para el 11 de junio este joven y apuesto ingeniero (que para efectos de este relato supondremos que soy yo) empezaré a trabajar en Norsat, una empresa que se dedica a ofrecer aparatos satelitales y que tiene entre otros clientes al Ejército de los Estados Unidos de América. Y yo voy a tener un puesto privilegiado en ese lugar. Voy a ser el bodeguero.
Sí, as; icomo lo oyen. El Bodeguero. Encargado de las bodegas y de los bodeguitos que bdincan dentdo del coddlál, bdincan bdincan los bodegos en el mismo lugad.
Voy a estar a cargo de la sección de RMA, o sea, de mercancía devuelta. Lo cual implica que además voy a verificar que las unidades sean verificadas exhaustivamente y en su caso, sean turnadas al departamento de inspección y evaluación.
Y voy a ganar 9 dólares la hora. Sépa cuánto sea eso en términos reales. Si me quedan mil dólares libres al més, ya la hice. Si no, no importa. Lo importante sería ver cómo se puede ascender de puesto en este lugar. Tengo otra cita la próxima semana, para discutir este asunto con el superior inmediato de la persona que me cuasicontrató. Según esto, dado que las condiciones estipuladas por Inmigración y Naturalización Canadá son muy estrictas, me tomarán a prueba por tres meses. Si tras tres meses encuentran mi desempeño satisfactorio, podrían ascenderme a la sección de pruebas de laboratorio (demostré mi proeficiencia en esa área respondiendo las preguntas antes de que me las hiciera mi entrevistador) con un mejor sueldo (15 morlacos la hora), aunque tendría que regresar a México para hacer el trámite de la visa otra vez (que no sería problema, en realidad, visto que ya estuve y trabajé en ese puesto) y regresar. Sería una situación “win-win” (todos ganamos) ya que la empresa no pierde un bodeguero, sino que gana un ingeniero, y yo podría solicitar una beca de estudios para migrantes en el BCIT (British Columbia Institute of Technology) y estudiar por las tardes-noches una carrera válida aquí sin tener que revalidar todos los estudios (que es un procedimiento caro y complicado) y con mayor rapidez que estudiar toda una carrera de nuevo. Todo fríamente calculado.
A menos, claro, que encuentren que mi desempeño no es lo suficientemente bueno para estar en evaluación, en cuyo caso también es una situación de “win-win” porque ellos se beneficiaron de mi trabajo como burro bodeguero pagando una miseria de salario (en términos canadienses, claro) y yo aprendí cómo funcionan los negocios canadienses.
Es lo bueno de estos empleos. Uno aprende un buen montón de cosas.
Por cierto, regresaba yo de la entrevista y noté con horror que se me habían acabado las pastillas para el dolor de la espalda, así que entré a una farmacia con intención de comprar un paquete de las que se venden sin receta médica (las efectivas las guardo para las ocasiones especiales), cuando lo vé.
A él.
En persona.
Inconfundible.
En la caja. Pagando.
Vicente Fox Quezada en persona. En un Shopper’s mart, comprando como una persona normal. Y confirmé que era Chente Fax porque cuando le entregaron el voucher de la tarjeta de crédito la cajera le dijo “Sign here, Mr. Fox” y Fox respondió “Certainly” que quiere decir “ciertamente.”
Qué acabado está Chente. Y ni estando aquí se quita las botas ni el fajo con su hebilla de cowboy. A quien no ví por ningún lado fue a Marthita. Una lástima que no pude sacar a tiempo mi celular para tomarle una foto. Me hubiera encantado gritarle “Puto” y tomar su cara, aunque también reconozco que hubiera sido un riesgo cuya pena era la deportación, porque había un policía cerca. Así que me limito a contarlo como anécdota.
Vancouver es un ranchote. Ahora en cuanto me encuentre a Napoleón Gómez Urrutia podré decir que me siento como en casa…

orale,
Saludos carnal, se ve que ya te vas a quedar por allá a vivir, nosotros acá comiendo smog como loquitos.
ahi nos mandas unos dolares.
hable el otro día con tu amá, me dijo que el edy te extraña mucho, ya llevatelo para allá antes que se nos case.
Besitos desde chilangolandia.
Pd. ya tienes novia?
Qué pasó, qué pasó, vamos ahí… Sepa usted que yo soy gente decente y que me guío por las enseñanzas de los maestros Mauricio Garcés y Gordolfo Gelatino, que entre otras cosas dicen que si este rorro se casa sería una tragedia para la humanidad al romper las ilusiones de tantas féminas en este mundo…
O sea, que sigo más solo que un portero en un penalti.
Y no, la verdad no creo que me quede aquí. Todo es muuuuuuy caro y es peligroso quedarse sin billetes en invierno. Por un tiempo, sí; permanente, no. Además, sin revalidar mis estudios va a estar muy cañón encontrar una chamba de más de 10 dólares la hora. Hasta para técnico instalador electricista tengo que revalidar mis estudios (aunque eso sí… pagan 35 la hora)