The party has just started!
Junto a mi hotel hay una taberna habilitada como restaurante, a menos que sea un restaurante habilitado como taberna. La cosa es que el fin de semana tiende a estar lleno de personas. Y las personas, entre bebida y bebida, hacen escándalo.
Es un escándalo alegre, de esos en que se bebe con los amigos y si estás en el patio de afuera, se fuma cual chacuaco. Hasta acá me llega el tufo. Se cuentan chistes, se golpea a los amigos para hacerse bromas entre ellos, se liga, se rompen corazones, y creo que hay gente que incluso sale del armario. Suele hacerse con mucho escándalo, en especial si hay fiesta, justo como hoy. Alguien le pidió la mano a alguien más, y a juzgar por las risas, los aplausos y el escándalo en general, creo que la contraparte dijo que sí.
No es algo que aquí mis compañeros de suplicio hotel aprecien, en especial después de que Los Asesinos de Ritmo se largaron con rumbo a, si mal no me acuerdo, Main Street. Fundamentalmente creo que mis compañeros son unos amargados, porque no tienen dinero para hacerlo.
Lo cual me recuerda: hay en el menú de hoy otros deliciosos panoramas que me he dado la tarea de realizar.
Película: O Canada a medio día en Canada Place
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Película: El cañonazo de las nueve a corta distancia
Mañana: cruzaremos el Lions Gate a pie para saber qué hay al otro lado.
Un saludo.
V.
