Me encuentro a gusto, relajado y contento. Caminaba yo por Robson Street cuando alguien me puso en la mano una lata de una bebida de té verde con jugo de manzana, gratis y heladita. Un par de cuadras más allá estaban regalando chocolates. Es la primera vez que corto algo del jardín Vancouverita. Lo que me recuerda, que hoy voy a hablar un poco de esas peculiares costumbres de los restaurantes, pubs y tragaderos de esta noble y leal húmeda y bella ciudad.
Let’s have a hot dog
Where have you been?
Perdonarán ustedes que no haya publicado gran cosa en estos últimos días, pero es que me enfermé.
