Llego a dar clases muy a gusto, e impongo la tarea de la semana, que consiste en escribir un ensayo de dos páginas sobre una situación extraña que le haya pasado a mis alumnos.
Honey, I shrunk the crocodile…
Can I have a cat, daddy?
Sin darme cuenta, después de dar clases terminé yo en un centro comercial. Me dí cuenta de ese singular suceso cuando de pronto, sin previo aviso, y además de repente, ví a cuatro gatitos en un aparador, jugando muy quitados de la pena.
