“Ingeniero…” me dijo esta mañana una voz familiar al otro lado de la línea telefónica, vía el conmutador de la oficina, “¿está usted muy ocupado?”
“Depende,” respondí yo con pompa y circunstancia, “¿Hay dinero involucrado?”
“Ingeniero…” me dijo esta mañana una voz familiar al otro lado de la línea telefónica, vía el conmutador de la oficina, “¿está usted muy ocupado?”
“Depende,” respondí yo con pompa y circunstancia, “¿Hay dinero involucrado?”