A flying dog? Oh, shi-

Escrito y publicado por Quoth el 29/10/2007, a las 09:21:40 pm, 1193707300 segundos Unix, hora Swatch 098. Comentar

El día transcurre con calma y tranquilidad. La última ponencia del méndigo congreso de marras ya fue revisada y certificada. Los últimos cambios fueron ya agregados. Las últimas modificaciones fueron modificadas. Hasta me dí el lujo de hacer una portada para el CD de memorias. Y me fuí a comer.

Voy caminando con rumbo desconocido y apenas me había alejado un par de cuadras cuando de pronto suena mi celular. Como sólo cuatro persoans en este mundo tienen el número de mi celular y saben perfectamente que es sólo para emergencias, debía ser una emergencia. Por una feliz y afortunada serendipia, el celular también estaba encendido. Y la voz que resuena potente y avasalladora por el otro lado de la línea era la de mi carnal, que procede a informarme que una de las perras estaba llorando lastimeramente. “Ah, chingao…” dije yo, “pero si ahorita que me fuí estaban muy tranquilitas comiendo…” “Pues sí, carnal,” dijo mi carnal, “pero ahorita que te fuiste las dos estaban en la azotea…”

Y sí, efectivamente, la Catastrófica se había caído desde una azotea ubicada a una altura estimada de cuatro metros con sesenta centímetros por sobre la banqueta, hasta el nivel medio de la banqueta, estimada a cuatro metros con sesenta centímetros por debajo de la azotea. En pocas palabras, se puso un madrazo de padre y señor mío, de ésos que duelen hasta en el alma y que además de coraje dan vergüenza. Una rápida revisión de huesos y heridas confirmó que lo más grave fue el susto y que la Cata ahora le tiene miedo a las alturas. El resultado, increíblemente, se contabiliza tan sólo en una pata raspada y un susto cabrón, como si llegara el día de pago y no les tocara cheque a ustedes porque se acabó el talonario el contador.

Y ahí va un vecino mío a decirme que Dios me debe de querer mucho porque no le pasó nada a la Cata. “Más bien el hijo de la chingada me quiere matar de un infarto… es la sexta vez que se caen, a pesar de la protección que les pongo…” Mi vecino prefirió hacer discreto mutis mientras yo subía de nueva cuenta a Cata a la azotea. Por lo pronto Cata es digna alumna de Merle Ivonne en eso de caerse…

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2 comentarios

kalepsheel
30 / 10 / 07 a las 10:15 am

Estimado G, ¿has pensado hacer de tus perras unas clavadistas? asi minimo no se madrean tanto.


 
G
30 / 10 / 07 a las 11:03 am

Lo que he pensado es ponerles un paracaídas a las cabronas, pero lo muerden…


 
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