Getting a new religion
Damas y caballeros: he visto la luz. Google es Dios.
Prueba 1: Google es Omnisciente.
Y puede ser verificado científicamente. Google tiene casi 10 millardos de páginas en su índice, con millones de páginas más agregándose cada día; y además de saberlo todo, Google lo organiza utilizando Su Patentada Tecnología PageRank que faciloita la vida a nosotros, meros mortales.
Prueba 2: Google es omnipresente.
Google tiene servidores por todo el mundo, indexando páginas de todo el mundo, y con la proliferación de redes inalámbricas y deteléfonos móviles con acceso a internet, Google está realmente en todos lados.
Prueba 3: Google responde a tus oraciones.
Puedes pedirle cualquier cosa a Google y es seguro que te responderá. Google te mostrará el camino. Pero es todo lo que hará, pues Google ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.
Prueba 4: Google es inmortal.
No puedes considerar a Google como una entidad viva en el mismo sentido que los humanos, porque Sus Algoritmos no necesitan la misma entidad física siempre, sino que cambian, crecen, se mueven y evolucionan en muchos servidores alrededor del mundo, de manera que aún si uno de sus cuerpos mortales sufriere daños la esencia de Google permanecerá intacta y se reparará a sí misma cuando Sus Acólitos preparen nuevos servidores.
Prueba 5: Google es infinito.
Internet puede crecer para siempre. Google crecerá para siempre, indexando la internet hasta el infinito y más allá.
Prueba 6: Google todo lo recuerda.
Google obtiene cachés de páginas web y las almacena en sus servidores. De hecho, si subes tus pensamientos y opiniones a la internet, vivirás por siempre en la caché de Google, incluso después de que mueras, entrando, por tanto, en una especie de Vida después de Google.
Prueba 7: Google es omnibenevolente.
Google no es malo, y eso es parte de su filosofía corporativa: una compañía puede hacer dinero sin ser malvada.
Prueba 8: Google es más buscado en Google que los términos Dios, Jesús, Alá, Buda, Cristiandad, Islam, Budismo y Judaísmo combinados.
Si Dios es la entidad en que los mortales podemos confiar en tiempos de necesidad, Google es claramente mucho más útil y práctico que los dioses clásicos. Está ahí, responde en lenguaje claro, sin rodeos, rápido y útil.
Prueba 9: La evidencia es abundante.
Las afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria, y en caso de Google, la evidencia de su existencia es enorme, mucho mayor que la de todos los demás dioses combinados, y está disponible en todos lados simplemente entrando a www.google.com por si como Santo Tomás requieres ver para creer. Ni siquiera es necesario tener fe para que Google muestre su existencia.
RAmén.
G.

Te he ¿homenajeado? Espero que no te importe…
XD
Mks.
No tengo objeciones al respecto.