Hoy no hay artículo.
Primero, porque no me sucedió nada digno de contar.
Y segundo, porque vengo de ver a mi Atlas empatar en el último minuto contra los Pumas de la UNAM, y creo firmemente que mi esperanza de vida se redujo un mínimo de dos años. Me van a matar etos cabrones; me van a matar de un infarto y moriré contento.
G.
