Fui a recoger los boletos para el concierto de Rod Stewart al que voy a asistir este jueves, y en la inmensa soledad del centro comercial caminaba yo y se escuchaba un insistente “Click.”
Acostumbrado yo a escuchar snaps, crackles, pops, e incluso una vez un aterrador squeaky, el click me preocupó un tanto. Me detuve en seco, y el click se detuvo. comencé a moverme y el click reinició. Me detuve de nuevo, y el click se detuvo, y decidí experimentar si el click era producido por mis zapatos o no. Moví el pie derecho y no se escuchó nada. Moví el izquierdo y el click regresó. Supuse que tendría algo en la suela del pie, pero el zapato estaba como nuevo (porque, caray, lo compré hace dos semanas) y lo interesante es que al mover el zapato solo, el click no sonó. Pero al dar un paso con mi pie izquierdo cubierto sólo por el suelo del centro comercial el click regresó con refuerzos: un clack y un pop.
Click clack pop. Ahora mi pie izquierdo suena click clack pop. Y con el zapato puesto sólo se escucha el click pero se siente el clack y el pop. Y yo que pensaba que esa vibración era porque los cacles todavía no estaban dominados…
La próxima vez que vaya con el veterinario a que me ajuste los tornillos tendré que quejarme de que me falta lubricante en las bisagras.
Saludos cordiales.
Quoth
