Chapter 6: the Cylinder

Reglas usuales…

La noticia nos cayó como agua fría. Los cálculos indicaban que, aunque era obvio que estábamos avanzando, la Bebop lo hacía a mayor velocidad que la que esperábamos. Pronto vimos que estábamos alcanzando a casi la mitad de la velocidad de la luz, y los cálculos indicaban que debíamos estar en este momento perforados por partículas subatómicas. Pero nada había que nos dañara en el interior del cilindro.
–¿De qué material está hecho esto? ¿Scrith?
–No, nada de eso. Es más interesante aún. El motor está adelante y está absorbiendo todo lo que encontramos a nuestro paso. No puedo explicar el principio de operación mas que como un agujero negro que nos impulsa, impulsado a su vez por nuestra nave que en realidad lo repele. Dicho de otra forma, el agujero negro es una zanahoria atada a un palo y nosotros somos un burro que persigue la zanahoria. Con la salvedad de que nuestro burro jamás se cansará de perseguir la zanahoria y la zanahoria absorbe todo lo que hay adelante, convirtiéndolo en energía útil. No entiendo el proceso pero funciona. Por lo menos parece que funciona, dado que avanzamos.
–Pero no entiendo… bueno, de cualquier manera no debemos entender nosotros nada de ésto. Llegamos justo cuando dijiste, Bob. Hemos llegado más lejos de lo que jamás llegó el ser humano, y vamos rumbo a un planeta desconocido en una estrella harto familiar. Lo que quiero saber es cuánto vamos a tardar en llegar.
–En cuanto encendamos los sistemas del cilindro habitable, veremos qué pasará.
–ANA, infórmanos cuánto tiempo resta para que terminen las instrucciones automáticas.
–Veinte minutos, Dave.
–No soy Dave.
–Lo siento. ¿Deseas establecer una cuenta de usuario ahora?
–¿Interferirá eso con las instrucciones automáticas?
–No, Dave.
–Sea –dije, harto.

Quince minutos después Sam y yo estábamos dentro de la esclusa neumática cuádruple que servía de acceso al cilindro habitable. Teníamos puestos nuestros trajes espaciales, y penetramos lenta y penosamente por los accesos. En teoría, no deberíamos volver a entrar al toroide de control excepto en caso de emergencias. Ni siquiera deberíamos estar ahí. Estábamos entrando a las esclusas en control manual, y aunque éramos sólo dos, el acceso se nos hacía eterno, a pesar de ser muy rápido. “Treinta segundos,” dijo ANA por el radio del traje. Cerré la última esclusa, y de pronto, sentí una vibración subir por las piernas del traje. No había gravedad apreciable (¿cómo podría haberla si estábamos en el espacio interior de un cilindro hueco flotando en el espacio?) pero supe enseguida que el cilindro había comenzado a girar. Apunté las luces del traje a la esclusa y observé con una mezcla de horror y fascinación cómo empezaba a girar. Era apenas unos segundos de arco, muy tenue para la vista no educada. Fue Sam la que lo confirmó.
–Está girando.
–ANA, ¿Qué velocidad tiene ahora el cilindro?
–Está girando a dos centímetros por segundo y aumentando. Aproximadamente en un mes la gravedad será equivalente a un ge, nueve punto cinco metros sobre segundo al cuadrado en la superficie interna del cilindro. Iniciando maniobra de iluminación.
Las luces de los trajes no podían penetrar la tersa oscuridad en el interior del cilindro. Pero notamos que tres distantes luces se encendieron, las primeras tres estrellas de nuestro espacio interior, justo en línea recta. Más luces siguieron a sus líderes, y pronto notamos que una enorme columna de luz se extendía frente a nosotros, iluminando las paredes del cilindro. Un Sol artificial, justo delante nuestro. Nos protegía de su luz y calor una fuerte estructura de la que salían cuatro escaleras, montadas en la pared. Con la luz a nuestra disposición, pudimos observar por vez primera la vastedad de la Bebop. El cilindro tenía por lo menos seis kilómetros de diámetro y treinta kilómetros de largo. Calculé con furia en mi mente y llegué a la conclusión de que con un poco más de media revolución por minuto bastaría para proporcionarnos una ge de pseudogravedad. pero eso significaba que afuera habría qué alcanzar 600 kilómetros por hora. La cantidad de energía involucrada era increíble. ¿De dónde salía esa elergía? ¿De un pequeño sol? ¿Del agujero negro artificial? Muchas preguntas, ninguna respuesta.
–Iniciando llenado del cilindro con atmósfera terrestre.
No había forma de escuchar el siseo, pero pudimos observar las columnas de vapor que se formaban en el interior del cilindro. La fuerza de colioris se adueñó del vapor atmosférico presente en la mezcla de gases y se formaron nubes a una altura que supuse sería de un kilómetro y medio, tal vez dos kilómetros, sobre la superficie. Resistí la tentación de quitarme el casco. Estábamos en el centro. No había gravedad y nunca la habría. Tampoco habría aire. De eso se encargaría la fuerza centrípeta. Lo único que podíamos hacer era explorar el cilindro. Pero si lo hacíamos, las terribles fuerzas atmosféricas que se acababan de desatar nos haría la vida imposible. Primero llovería. Después… después tendríamos tiempo para explorar todo.
–Rotación del cilindro estabilizada en 7 metros por segundo. Tiempo estimado para estabilización atmosférica, ocho horas. Tiempo estimado para estabilización de la superficie interna, treinta horas. Baterías al 80% de carga y descendiendo, producción energética 33% de eficiencia y aumentando. El cilindro se encontrará en estado de habitabilidad práctica en 45 horas y tendrá habitabilidad ideal en 845 horas.
–Bienvenidos a la Bebop –dije, sin saber qué más decir–, espero que sea de su total agrado.

Decidí no arriesgar aún a la tripulación. Solo entramos Sam y yo, de nuevo, al cilindro. Había nuevos cambios. El cilindro se veía azul hacia el fondo, un bonito efecto óptico que daba la ilusión de vivir en un planeta. Para todo efecto práctico, teníamos nuestro propio planeta. Descendimos lenta y penosamente por las escaleras de emergencia. No me atrevía, aún, a probar el dispositivo de ascensor. A cada impulso que dábamos la fuerza centrífuga nos atrapaba más y más.
–Tendré que cambiar todo mi esquema de física práctica –dije, pensando en voz alta–, porque éste es el primer mundo en el cual la fuerza centrífuga no es falsa sino real. Muy real. Auric Goldfinger estaría orgulloso de saber que los profesores de física también cambian su punto de vista.
–Já, ja –dijo Sam. Como chiste era malo, y su falsa risa era la manera de decírmelo.
Los dos estábamos nerviosos, pero ella, más. Sin embargo, necesitaba que ella estuviera a mi lado en esta exploración. Los dos lo necesitábamos. Manteníamos siempre un ojo en el contacto de radio. La señal parecía legar siempre fuerte y clara. Tardamos más de cuatro horas en llegar a las paredes del cilindro, y el cambio de perspectiva de techo a piso no nos sentó nada bien.
–La presión del aire es de media atmósfera –dijo Sam.
–Será mayor aún cuando el cilindro esté girando a toda velocidad.
–Hace frío.
–Es de suponerse, con tan baja atmósfera.
–Hay mares en el cielo. No puedo acostumbrarme a esta vista. No puedo.
–Olvida la vista. No veas el cielo. Concéntrate en la ciencia. Tenemos que empezar de cero a hacer todo aquí. No hay nada. Mares, tal vez, lagos más bien. Tierra, pues lo parece, pero nada más. No hay nada. Tenemos un mundo nuevo, y debemos empezar a planear su ecología.Dicho esto, me quité el casco y aspiré una profunda bocanada de aire de la Bebop. Era aún tenue, pero respirable. Helado, pero no mortal. Más importante aún era saber cómo demonios íbamos a regresar al toroide de control. Y habría qué hacer algo antes de que los niños se desesperaran. Aún faltaban 25 horas antes de que el cilindro fuera totalmente habitable. Me puse el casco.
–Vamos a trabajar. Veamos cuánto logramos avanzar en seis días.
Y con paso firme y decidido, avancé con rumbo a proa.

Tsuzuku

Quoth.

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Once upon a midnight dreary, while I surfed, weak and weary, Over many a strange and spurious website of 'hot chicks galore', While I clicked my fav'rite bookmark, suddenly there came a warning, And my heart was filled with mourning, mourning for my dear amour. "'Tis not possible," I muttered, "give me back my free hardcore!" - Quoth the server, "404". Quoth tagged this post with: , , , Read 477 articles by Quoth

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