Chapter 7: the gyroscope

Mismas reglas.

Si aún podía yo calcular correctamente sin calculadora de por medio, los valores que estaba obteniendo eran ideales. A esta velocidad sería imposible para otra nave acoplarse con nosotros, y los valores de frenado eran impracticables para una emergencia. Debía confiar en la construcción de la nave. La pseudogravedad en el interior de la Bebop alcanzaba los 8.2 metros sobre segundo al cuadrado. Con un radio de cilindro de 3 kilómetros, eso implicaba media revolución por minuto, y una velocidad tangencial de 157 metros por segundo. Nada podría posarse en el exterior de la Bebop.
Los efectos ya se hacían sentir en el módulo de comando, la Rocksteady. El anillo de vigilancia era por el momento inhabitable: el módulo recibía una altísima cantidad de radiación subatómica, producto de la aceleración. Sin embargo, lo más enigmático era la Madness. El motor, que estaba al frente de la nave y de hecho era su propia nave independiente, absorbía toda la radiación que pegaba en el frente. Absorbía y crecía. Mientras más rápido nos movíamos, mayor tamaño tenía. Detrás de la Madness había un vacío perfecto de partículas. Pero alrededor nos envolvían, y hubieran hecho imposible una caminata espacial para cualquier cosa, aún si la Bebop no girase. En términos prácticos, estábamos encerrados en la estación. Esa sensación contrastaba radicalmente cuando veías la enormidad de espacio que era la Bebop. Si la Rocksteady era enorme, del mismo tamaño que Cauda, la Bebop era tan increíblemente grande que tenía cielo azul. El efecto era raro. El cielo no estaba arriba sino a los lados. Y teníamos un océano que era perfectamente recto en uno de sus ejes.

El Doctor había previsto todo. Teníamos robots que nos ayudarían a montar todo. Aunque la temperatura era controlada, durante la etapa de aceleración la Madness generaba –absorbía– tanta energía que debíamos mantener la iluminación constantemente encendida para evitar sobrecalentar las baterías. Eso nos ayudaría durante la crucial etapa de siembra de semillas: la Bebop debía tener una ecología autosustentable y para ello necesitábamos antes que nada plantas. Nos proporcionarían aire para respirar, comida y bebida, y un lugar para descansar. No había peligros ahí afuera, no mientras la Madness absorbiera todo a su paso. ANA registraba cuidadosamente cada choque de la Madness con materia. El exceso de energía servía para producir elementos pesados que podríamos usar. Casi todo era carbón. Había pequeñas cantidades de oro y amplias cantidades de hierro. La energía disponible cuando golpeábamos un trozo de roca era tanta que hacía factible la transmutación de elementos ligeros. Tendríamos oxígeno y nitrógeno de sobra y podríamos producir alcohol en grandes cantidades. En cuestión de energéticos seríamos autosuficientes y podríamos almacenarlos para cuando llegáramos a nuestro destino.

Ya era oficial. Llegaríamos en 10 años a las afueras de Próxima Centauri y lo más adecuado sería recoger energía y materiales ahí, sin desacelerar, pera ir a Alfa Centauri &alfa; y Alfa Centauri ? En alguna de las dos estrellas podríamos encontrar un planeta que pudiéramos transformar. Si no, siempre podríamos utilziar materiales de desecho para formar nuestro propio hábitat. Tal vez incluso una esfera de Dyson a base de cilindros o toroides. Pero primero había que llegar, y antes que llegar, debíamos transformar nuestro hábitat. Pero no importa lo mucho que planees todo, siempre hay un elemento que puede fallar, y Murphy lo sabía, en el momento más inoportuno.
Aún había humedad en la atmósfera y ésta tenía la curiosa costumbre de hacer llover. Los niños, que no conocían la lluvia, primero se asustaron, luego se entusiasmaron, y luego se enojaron con la constante caída de agua. Las herramientas corrían el riesgo de oxidarse, y decidimos montar un cobertizo para guardarlas. Había placas que servían para otra cosa pero que, bien ensambladas, podrían ser reutilizadas para cumplir su función original. Sam supervisaba la construcción, cuando uno de los robots sufrió una explosión en su sistema de control central y entre espasmos cayó al suelo. Justo encima de Sam, que no logró quitarse con rapidez suficiente. Llegamos pronto, y temíamos lo peor. Los robots quitaron a su compañero descompuesto y pudimos observar la dantesca escena. Pero Sam estaba viva. Se aferraba a la vida con tenacidad.

Pero estaba grave. No podíamos prescindir de ella, pero salvarla sería punto menos que imposible. Y aún peor era el hechod e que gran parte de su organismo era cibernético, producto de un accidente anterior. Pero si la muerte contaba con accidentes,  nosotros teníamos a Houston de nuestro lado. Trasladamos a Sam a la enfermería provisional y la metimos en un baño de perfluorocarbonos. Eso la ayudaría a respirar. Estaba fuertemente anestesiada. Houston tenía un semblante grave y adusto. Revisó los parámetros vitales, y se dirigió a mí en voz baja.
–Chief, la vamos a perder. Lo único que se me ocurren este momento es someterla a una terapia que desarrollé en Cauda y nunca pude probar en humanos. Traje mis bactobots conmigo, esperando poder desarrollarlos, pero no me atrevo…
–Epa –interrumpí–, antes dime qué es un bactobot.
–Bacterias genéticamente modificadas que actúan como reparadores de células. Lo probé en ratones. Podías prácticamente aplastar a un ratón y los bactobots tomaban su código genético y producían células madre que reparaban los daños. Con suficiente material, las bacterias incluso podían hacer crecer un órgano perdido. Un ratón con cáncer era curado en un día o menos. Un ave cortada en dos piezas terminaba siendo dos aves completas y sanas. Los bactobots tomaban cualquier cosa disponible en el ambiente, que debía ser un líquido perfluorocarbonado, y lo utilizaban para reparar células. A cambio, obtenían energía y seguían viviendo. Sólo había qué programarlos con el código genético de la criatura a reparar. Los daños que tiene Sam son muy grandes, y tiene muchas heridas previas. No sé si mis bactobots ayuden. Tengo muy pocos, y el daño es muy extenso.
–No podemos prescindir de nadie, y le debemos a Sam el intento.
–Pero podemos matarla. No me corresponde esa decisión.
–Esa decisión no le corresponde a nadie a bordo, ni siquiera a Sam misma, pero yo asumiré la responsabilidad. Yo los escogí a todos y su bienestar es mi responsabilidad. Si tus bactobots son tan buenos, al menos podrán ayudarnos a que Sam conserve la vida, y ya nos las arreglaremos para restaurar su salud. Ha sido cyborg desde hace 10 años. Una raya más al tigre no hará ninguna diferencia. Hazlo.
Por toda respuesta, Houston se puso a trabajar. Obtuvo una muestra de ADN de Sam, separó una célula en buen estado, y la clonó para proveerle a los bactobots de material genético. Luego inyectó a los bactobots en la cámara de respiración líquida y apagó prácticamente todas las luces de la enfermería. Bien pronto la nube negra de bactobots comenzó a trabajar en el dorado líquido, cubrió toda la cámara y se hizo imposible ver lo que pasaba.
–No me atrevo a emplear ningún artefacto para ver el interior. En mis pruebas, incluso la luz infrarroja dañaba los tejidos. La ultravioleta era mortal. La luz blanca muy fuerte dañaba los especímenes. Lo mejor era quedarse en la oscuridad. Pueden pasar días o meses. Esperemos lo mejor.
–Houston, tenemos un problema –dijo Bob, entrando sin golpear–, el robot explotó y tenemos varias quemaduras.
–¿Graves?
–No, pero duelen bastante. Segundo y tercer grado, pero no extensas.
–¿Qué más puede salir mal? –me pregunté mientras Houston y Bob salían corriendo.
–Capitán, tenemos un problema en el puente de mando –dijo ANA.
–Genial… –dije yo, poniendo la cabeza entre las manos, descorazonado.

Tsuzuku

Quoth.

Subscribe / Share

Article by Quoth

Once upon a midnight dreary, while I surfed, weak and weary, Over many a strange and spurious website of 'hot chicks galore', While I clicked my fav'rite bookmark, suddenly there came a warning, And my heart was filled with mourning, mourning for my dear amour. "'Tis not possible," I muttered, "give me back my free hardcore!" - Quoth the server, "404". Quoth tagged this post with: , , , Read 477 articles by Quoth

Microblog

  • piropos (2):

    Quisiera ser pirata para navegar por el mar rojo de tus labios.

    #

geekstore!

publicidad

Ustream Channels

Dos canales donde, al azar, escribiré en vivo: V for Vancouver y Writing for fun and profit.

Polls

¿Estuvo «El Camino a la Escalera al Infinito» a la altura de tus expectativas?

Ver resultados

Loading ... Loading ...