So you want to live abroad
- Perpetrado por: Quoth
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Mis pequeños pitufitos habituales, el artículo actual del día de hoy pueden saltárselo con confianza. Es lo que llamaríamos una trampa para turistas. Para los no habituales, les informo que aquí hay una especie de guía para planear un viaje de estudios a tierras extrañas. La cosa más importante que debe de aprender una persona que se va de viaje a tierras extrañas es que, por norma general, todo es más caro que en tu lugar de origen. La excepción es cuando los japoneses viajan a otras tierras a conseguir fruta. Creo que incluso en Siberia la fruta es más barata que en Tokio, Okinawa o Hokkaido. Pero salvo esos ligeros detalles, todo suele ser más caro, en especial si tu poder adquisitivo ya estaba muy bajo para empezar. Por ello, y en aras de facilitar a los migrantes temporales o permanentes el duro periodo de adaptación, he aquí una sencilla guía para quienes desean irse a tierras lejanas. Y ahora al grano. Lo primero es tratar de buscar a alguien que tenga información de primera mano. En México es rara la familia que no tiene a uno de sus miembros en Estados Unidos (aunque hay casos) y aún así puedes encontrarlos con relativa facilidad en familias políticas o amistades cercanas. Para otros lugares nada como saber el teléfono del que sabe (digamos, moi y yours truly).
Ya con alguien que nos ayude, es tiempo de dar el primer paso. Es esencial saber a lo que vamos. No es lo mismo ir a aprender inglés que ir a aprender electrónica. Yo tuve en la preparatoria un compañero que un día se encontró un anuncio que decía “Madame Yesenia enseña el búlgaro” y regresó decepcionado: “Era un idioma,” se lamentaba. Ya sabiendo a lo que vamos, es conveniente saber a dónde vamos. Sugiero yo revisar lugares variados. Por ejemplo, si vamos a aprender idiomas, digamos francés, veamos dónde se habla ese lenguaje de manera nativa en un área geográficamente cercana. Sabemos que se habla francés en Guyana, Haití, Louisiana y Québec, Pero Guyana es tropical y hay mosquitos del tamaño de helicópteros, Haití es un desastre y Louisiana tiene un francés criollo que sólo se habla en los pantanos. Por tanto, la mejor opción sería Québec, que aunque tiene inviernos mortales, tiene veranos agradables. Un cursito de verano en Québec y ya tenemos resuelta una parte del problema.
Es tiempo de averiguar qué escuelas proveen servicios de enseñanza de francés como segunda lengua. Las universidades suelen impartir cursos excelentes en ese sentido, y además tenemos escuelas privadas e independientes que también cumplen esa función. Busquemos información y hagamos un listado de las escuelas, de manera tal que podamos realizar una comparación costo-beneficio. Mientras mejores clases dé una escuela, y mientras más barato cobre, mayor será la relación costo-beneficio. Pero a veces no es necesario ir con la escuela que de los mejores cursos (un idioma no se aprende sólo estudiándolo, sino hablándolo) de manera que, pudiendo elegir entre una escuela de 1200 dólares mensuales, una de 800 y una de 500, si todas enseñan lo mismo, y las instalaciones son equivalentes, aunque la de 500 está más lejos, la de 500 podrá ser una excelente opción. Ahora analicemos el sitio a donde nos queremos ir a estudiar. La regla general es que mientras más grande una ciudad, mayores son los precios. Supongamos entonces, dentro del área geográfica de Québec, que debemos conseguir un lugar para vivir. Supondremos también que vamos a llegar seis meses, para aprovechar el hecho de que la visa de estudiante normal se extiende hasta seis meses sin necesidad de desembolsar ingentes cantidades de dinero. Y supondremos también que vamos solos. Hay varias formas de vivir en un pais extranjero:
- Por nuestra cuenta en una casa o un departamento
- Con un compañero de habitación
- En una casa de huéspedes
- En un hotel de mala muerte
- En la vil calle
El método más conveniente depende de la capacidad monetaria de cada persona y del tiempo que uno va a otras tierras. Si hay mucho presupuesto, podemos plantearnos la posibilidad de alquilar un departamento o una casa (o por lo menos una habitación adjunta a una casa) por el tiempo que estemos en esas tierras. Si el presupuesto no es precisamente abundante aunque raya en la holgura, tal vez la opción de conseguir un compañero de habitación sea práctico: se dividen la renta de un departamento a la mitad, aunque suele suceder que uno de los dos (o tres) termina durmiendo en el sofá de la sala de televisión. Cuando la privacía es más importante que el espacio, el departamento, aunque más caro, suele ser una mejor opción que el compañero de habitación. El vivir en una casa de huéspedes suele tener ventajas y desventajas. El problema principal es que la casa es compartida, la ventaja es que no hay que adquirir nada para poder vivir con comodidad. La mayor parte de las casas de huéspedes en el extranjero entran en la categoría de homestays, palabro interesante que puede traducirse como casa de estar si la dividimos en home y stay, y que podemos traducir como casa de hospedaje o familia de hospedaje, dado que suele ser la casa donde vive una familia. Diría que donde habita una familia, pero luego no faltará el chistoso que diga que habita es un haba pequeña y que en un haba no cabe una familia con comodidad, así que nos evitamos problemas.
El vivir en una casa de huéspedes, ya sea de familia o como negocio, suele acarrear problemas de incompatibilidad. Para los que viajan siendo muy jóvenes es, sin embargo, una excelente opción y acaso la única, exceptuando el vivir con algún familiar o amigo, cosa que no siempre es posible. Para un adulto, en cambio, suele acarrear más complicaciones. En algunos lugares existen hoteles de ocupación sencilla, también conocidos como hoteles de mala muerte. Suelen ser hoteles que vieron mejores tiempos y cuyo espacio habitable es más bien pequeño tirando a mínimo. La gran ventaja de estos hoteles es que suelen tener servicio de limpieza general y precios económicos, aunque el ocupante sigue a cargo de su limpieza personal y a veces incluso del aseo de su habitación, o incluso si no hay mas que baños compartidos. Una habitación de 350 dólares al mes en un lugar donde la renta de un departamento del tamaño de un escritorio raya los 1100 dólares, es lo que llamaríamos una ganga (hablo por experiencia propia). Una habitación de un hotel común y corriente ronda los 70 dólares diarios en temporada baja, así que imagínense ustedes la cantidad de billetes que se ahorran al vivir en un espacio de 8 metros cuadrados. A falta de hoteles tenemos hostales, lugares que ofrecen poco más que una cama y un espacio dónde guardar la ropa limpia. Suelen ser lugares donde la renta de la cama es bastante económica, tan bajo como 12 dólares la noche. La otra opción, menos apetecible, es vivir en la calle. Algunos lugares son lo bastante agradables como para vivir en el parque con un saco de dormir, y algunos parques especialmente grandes ofrecen vegetación lo suficientemente espesa como para ocultarse de miradas indiscretas. Será difícl hacer eso en Yellowknife, donde el verano llega con abrasadoras temperaturas de catorce grados Celcius sobre cero, pero se puede intentar.
Para averiguar cuánto vamos a gastar en hospedaje deberemos comparar precios en los diversos lugares a los que podemos asistir. Supondremos hospedaje en Québec. Ahí, el sitio más caro es Montréal, debido a que es la ciudad más grande de la provincia sin ser la capital. En Québec-Ville la renta de un departamento equivalente al montrealense es más económica, del orden de un 15% menos. Precios en lugares como Sanguenay y Tróis Riviéres son menores aún, porque se encuentran más alejados del núcleo de población importantes. En estos tiempos, internet es nuestro amigo, y una búsqueda en algunos sitios web con anuncios clasificados nos permitirá conocer cuál será el gasto en promedio para obtener vivienda en diversas ciudades. Con los gastos en la mano, empezaremos a ver qué escuelas se encuentran más o menos cerca del lugar a donde queremos vivir para tomar la mejor decisión. Evidente debe ser que el objetivo es obtener el mayor valor por nuestro dinero. Para ello, hay que tener en cuenta otros factores no menos importantes que el dónde voy a vivir: me refiero, específicamente, al comercio y al bebercio. Éstos factores interesantes se reflejan, sobre todo, a la hora de la comida. Es conveniente calcular todo en el comercio como si el kilo sólo pesara dos libras, y en el bebercio, el litro sólo será de un cuarto de galón. De esta manera habrá que dejar en los cálculos un margen que servirá para cubrir los feroces impuestos. En países como México son pocos los impuestos que se gravan a los alimentos, casi todos en bienes muy caros; como caviar relleno de faisán faisán relleno de caviar y pechiga de pavita à la champignon. En cambio, en países como Canadá te cobran impuestos varias veces seguidas sin decir ni agua va. Empiezas con una sopa instantánea de 99 centavos, y de pronto te das cuenta que debes pagar el 8 porciento de impuesto provincial, el 7 porciento de impuesto federal, 15 centavos por la cuota de reciclaje de la taza de poliestireno, 4 por el empaque de cartón y plástico, y tu sopa de 99 centavos se transformó como por arte de magia en una sopa de dólar y medio. Evidentemente que hay cosas que uno no puede mas que agregarles ajo y agua (ajoderse y aguantarse, específicamente) si desea seguir comiendo para mantenerte con vida.
La mejor forma de comer en un país extranjero es cocinando uno mismo con las cosas que se encuentran disponibles en ese país extranjero. De manera que los mexicanos deberán olvidarse de desayunar todos los días con chilaquiles picantes y en cambio conocerán las delicias de los huevos revueltos con jamón. Hay platillos fácilmente preparables por cualquiera que no hay manera de echar a perder, como los corn flakes con leche en polvo. Si ya le perdieron miedo al fuego los huevos en canasta son maravillosos. Hay que aprender a comprar en cantidades altas para tiempo prolongado, aún a riesgo de aprender a odiar ese alimento a nuestro regreso a la civilización. Yo odié durante mucho tiempo las sopas instantáneas porque las comí durante un meso todos los días como desayuno, comida y cena, en la peor parte de mi viaje por tierras extrañas, pero esas sopas me mantuvieron vivo el tiempo suficiente como para cobrar mi primer cheque y recuperar la confianza en la humanidad. Pero no pienso volver a prepararme una sopa de ésas a menos que sea imprescindible. Comprar en grandes cantidades puede resolver muchos problemas. Por ejemplo, el papel higiénico puede ser adquirido en cantidades suficientes para un año en algunos lugares que funcionen como club de precios, y ésos mismos rollos pueden repartirse entre un conglomerado de estudiantes con necesidades similares, con lo que todos ahorran. Lo sé porque esa táctica la utilizamos los compañeros de la escuela en un local azul muy grande cuyo-nombre-no-voy-a-mencionar porque-no-pagan-el-comercial.
Si uno tiene escasas expectativas de vida (la filosofía se resume en “deseo poco, y lo poco que deseo lo deseo poco”) es mucho más fácil encontrar lugares que le permitan a uno continuar con vida. Por ejemplo, si el hambre es mucha y el dinero poco, una rebanada de pizza de 99 centavos de dólar permitirá obtener energías para seguir tirando, pero una rebanada de 3.51 con ensalada y refresco puede alimentarlo mejor a uno sin sumirlo en la pobreza galopante. En un homestay la familia suele cocinarle a uno, pero se enfrenta uno con el problema de que los gustos de la familia pueden ser contrarios a nuestras costumbres o simplemente repelentes, culturalmente hablando. Si aterriza uno con una familia hindú no habrá más que aguantarse y comer curry todos los días, a menos que uno prepare su comida. Los restaurantes en Extrangia deben ser tratados con el mismo respeto que en tu lugar de origen, si no es que más: en todos lados los restaurantes son carísimos, pero en Extrangia, más. Las cosas mejoran si se va a un lugar de los llamados de economía emergente. La razón por la que tantos gringos vuelen a las playas mexicanas en primavera no es otra que la comida: mientras que en Wichita Falls una libra de sucedáneo de camarones implica desembolsar 300 dólares, en Punta Mita con 300 pesos (que es apenas el 10 porciento de los 300 dólares) te sirven un kilogramo y medio de camarones y todavía te sobra dinero para dejar la propina.
No todo en la vida es estudiar. También es necesario divertirse. Todos los sitios que visites proveen alguna forma de diversión gratuita, que puede ser tan sencilla como sentarse bajo un árbol a ver pasar a las muchachas hasta un festival internacional de música trance. Es cuestión de revisar los diarios, la radio y la televisión. Por supuesto que las cosas se facilitan para la persona de bajo presupuesto mientras más grande es la ciudad, pero hay multitud de ciudades que ofrecen multitud de periódiucos gratuitos donde multitud de artistas locales se presentan en multitud de lugares con multitud de precios, por lo que seguramente alguno de ellos nos permitirá satisfacer nuestro ánimo de diversión con precios bajos. Pues no es lo mismo esperar que se presente Enrio Morricone con la Sinfónica de Guagaguengué a un costo de 800 dólares en gayola que escuchar a la Orquesta Sinfónica de Guadalajara interpretando los grandes éxitos de Los Panchos en el kiosko de la Plaza de Armas gratuitamente. Pongo dos ejemplos que tengo frescos y a la mano: el Vancouver International Jazz Festival en julio y el Festival de Mayo en Guadalajara. Ambos proveen entretenimiento de paga y entretenimiento gratuito (reportaré las incidencias del Festival de Mayo, por cierto). Salir en grupos también permite divertirse de manera económica. En grupo se puede beber en un bar y consumir algunos alimentos, con lo que la velada también se convierte en una comida completa. Hay, simplemente, que tener cuidado con lo que se consume: es fácil perder el rumbo y terminar consumiendo 100 euros cuando sólo se querían consumir 100 pesos.
El resultado final es que, con un poco de planeación, podemos estirar nuestro tiempo de estudio en Extrangia. Simplemente hay que planear con cuidado lo que sucede o deja de suceder al irse a otros lados. “¿Y las becas?” se preguntará algún lector, lectora, lectriz o lectrante (que es un lector entrante). Me temo que esa opción no puedo tenerla contemplada, porque para obtener una beca primero hay que merecerla y luego ganársela. Y antes que hacer la broma de que la única beca que he tenido se llamaba Rebeca y siempre me dejaba con la boca abierta, pues estudiaba para dentista, prefiero ahorrarme el comentario gratuito y superfluo. Así pues, yo me largo porque es hora de comer y no he comido, o lo que es lo mismo, estoy desvariando por el hambre.
Saludos cordiales.
Quoth.
Publicado el 24/04/2008, a las 03:19:04 pm.
Categoría: Life but not as we know it
En nuestro capítulo anterior: « A new way to measure stuff… and stuff… »
A continuación, en Guanatinghamshire « Chistes malos (11) »

Muy interesante el articulo mi querido Quoth, yo pienso solicitar una Beca a Japon la proxima vez que la tierra le de la vuelta al sol, y muchas personas me ha dicho lo mismo que usted, que vivir en la ciudad principal esta cabron… pero pues uno no va a japon a vivir en el rancho, yo quiero Tokyo :D… Cabe destacar, que las becas del gobierno Japones son bastante generosas. del orden de los 35,000 MM (Morlacos Mexicanos) al mes … claro que esto puede significar poco en una ciudad como tokyo, y de hecho he estado preguntando, y mis amigos japoneses me dicen que puedo yo cubrir mis necesidades basicas, techo, comercio y bebercio, con poco mas de 20,000 MM, aun quedando cierta holgura para salir ocasionalmente a turistear… siempre y cuando evite ciertos lugares como lo son cines… de los que me dicen, cinepolis es un palacio comparado con los cines japoneses y adems ridiculamente barato… siendo que los nippones no te la bajan de 250MM…
ciertas comodidades y lugares turisticos en japon pueden ser excesivamente caros… como el internet… y el transporte, los trenes no estan precisamente a 4.50… y menos los shinkansen(tren bala) en el evento de que quieras ir a visitar otra ciudad en un fin de semana… podria costarte tanto como 1000MM un boletito de ida y vuelta a 300Km/h…
sigo viendo opciones, existe otra opcion de trabajar mientras estes alla, para complementar el ingreso, pero me dicen que, aunque es posible y muchos lo hacen… es una joda… para empezar no deberian estar trabajando si estan becados, y si la universidad se llegara a enterar podrian rescindir tu beca y mandarte de regreso… asi trabajes medio tiempo en un mcdonals… un amigo mio que fukuoka trabaja como freelance, arreglando las compus de sus compas y demas recomendados…. esa podria ser una opcion…
O podria intentar traficar frutas exoticas o algo asi XD…
Es evidente, pero una buena planeación antes del viaje aliviana muchas cosas. Por ejemplo, estando en japón usted podría traficar aparatos exóticos, digamos laptops ultradelgadas de los modelos exclusivos para el mercado japonés. Yo pagaría por ellas el precio y un sobreprecio. Y por manga. Quiero Neon Genesis Evangelion en lenguaje original. Y Video Girl Ai. Y Ghost in the Shell. Y Gantz.
Cherto el negocio de fayukero especialsta todavia deja.
¿Quoth donde estan las oficinas centrales de la NFXNN?
En la casa de mi perra, al fin y al cabo a Merle Ivonne no le gusta meterse ahí y nos hacía falta el espacio.
¿Camarones=langostinos? Porque aquí los de tamaño medio valen a seis euros el kilo, XDD
Mks.
Camarones=gambas.
A ver Quoth, expliqueme esto:
Sí gambas = Camarones
entonces un Gamberro = X
Parece mentira que tenga que andar uno explicando todo. Si camarones=gambas, por tanto gamberro=pescador de gambas que comete actos de grosería o incivilidad con la pesca del día.
Por cierto que hay un excelente documental sobre preparación de gambas, Forrest Gump, creo que se llama…