Soup soup soup…
Ahí estaba yo, preguntándome cómo le hicieron los kilos que dejé en Vancouver para regresar, si los dejé en la calle sin dinero ni pasaporte y con un letrero que decía “Señores ladrones, tengan la bondad de llevarse lo que quieran,” cuando la autora de mis atribulados y turbulentos días me llama para que vaya a comer.
“Ah…” caí en cuenta. De cualquier manera fuí.
Paralelamente estuve instalándome en el mundo de la televisión digital terrestre de alta definición gratuita. O sea, que le compré una antena a mi devedé con sintonizadora de alta definición, y me deleité durante un tiempecillo considerable viendo un par de películas en el Canal Siete de TV Azteca en alta definición. También descubrí que la recepción en mi casa sólo me permite ver tres canales de alta definición, seguramente por el hecho innegable, indubitable, y seguramente indiscutible, de que tengo puesta sólo una antena de conejo. Si le conectase la antena aérea no dudo que mi universo de programación se amplíe, en especial por el hecho de que con la antenita de conejo no alcanzo a ver mas que tres canales, a saber el 9, el 11 y el 13, cada uno con su correspondiente canal de alta definición asociado y con nieve en caso de la tele analógica. No puedo apreciar ni el 2, ni el 4, ni el 5 ni el 21, el 7 se recibe con trabajo, y el 9-1 (estrellas digital) sufre de constantes caídas. No pude ver Acción en alta definición porque se trababa mucho.
El reproductor de DVD que compré, un Panasonic EZ17K al que le voy a hacer publicidad para ver si genero algún ingreso en Amazon, me permite grabar programas de la tele en formato DVD-R, DVD+R y DVD-RAM, y además de todo sintonizar ASTC. Dado que mi televisor actual no es de alta definición, el sistema degrada la señal a NTSC común y corriente, lo que no impide que la señal digital se vea mucho mejor que la analógica. El próximo año tengo planeado comprar un televisor de pantalla de LCD o cosa similar de al menos 40 pulgadas con sintonizador de alta definición integrado, para poder colgarlo en la pared, pero para eso primero tengo que dejar de pagar tarjetas de crédito. Al ritmo que voy en cosa de unos trece meses ya chingué. A estas alturas del partido me puse a analizar qué veo yo en la tele. Para mi sorpresa, casi no veo tele, y cuando la veo, veo un programa de debate (Los Periodistas, los miercoles en la noche). El resto de la programación la puedo obtener por medio de internet (Mythbusters, Dexter, Scrubs y Ice Truckers) y para mantenerme informado escucho podcasts (de la CBC, la BBC, Notisistema y la NASA) o leo alguno de los RSS de El Universal, Público Milenio o El Informador. De vez en cuando algún partido de futbol que me interesa (los del Atlas, but of course) y prefiero irme al estadio que quedarme arranado en el sillón. De hecho, la razón por la que conecté el DVD para ver tele digital es por el hecho de que Azteca Siete en Alta Definición parece más canal de cable que de tele aérea común y corriente. La programación es diferente y de buena calidad.
En fin. Todo sea por tener algo qué hacer los fines de semana que marchan lentos.
Saludos cordiales.
Quoth.

¿A donde marchan los fines?
Ni idea. Supongo que al mismo lugar al cual caminan los padres primerizos cuando su peoresnada está pariendo…
Espero y sea buena la cantina ¡Y la botana mejor!