Ocean’s Nine… wait, what?
Hace un tiempo, me parece que 48 horas, ví una película que me dió una gran sensación de Déja vù que no puedo quitarme de la cabeza. Me refiero específicamente a “Ladrón que roba a ladrón” con la participación de Fernando Colunga, Miguel Varoni y Saúl Lisazo. De éstos tipos al único que conocía es a Lisazo y eso porque era la imagen de Añejo de Bacardí y además en esos comerciales lo doblaron.
Porque su voz no es precisamente la ideal para esos comerciales, no por otra cosa. Así a primera vista Lisazo es como George Clooney, Colunga es Brad Pitt y Varoni es Andy García. Mete una trama lineal y sencilla, agrega algunos actores de reparto de preferencia feos y malencarados y un par de damas de muy buen ver y mejor tocar, ponle un final feliz, y listo, ya tienes Ocean’s Eleven al más puro estilo latino.
Porque esa fue la sensación que me dejó esta película. No es que sea una copia de la original, pues en Ocean’s 11 los malos pierden, sino que es un plagio descarado del remake, pues en Ocean’s Eleven los malos ganan. Lo describiré en pocas palabras:
Joe Menéndez dirige un guión escrito por JoJo Henrickson, en el cual tenemos a dos ladrones profesionales (Colunga y Varoni) que se reúnen para robarle al ladrón más grande que conocen, Moctezuma Valdéz (Lisazo), que es un cabrón que vive de hacer infomerciales de productos milagro dirigidos a la comunidad latina que hizo su fortuna estafando a pobres. Para poder lograr su objetivo Colunga y Varoni contratan a unos pocos latinos para que les ayuden en su tarea: robarle a Lisazo su fortuna y devolvérsela a quienes compraron los productos milagro cuya efectividad era igual o tal vez inferior a la de la carabina de Ambrosio, pues con la carabina todavía podías dar un golpe bien aplicado.
Pues bien, la película inicia con una serie de similitudes a Ocean’s Eleven que daban calambres.
Los dos malos que van a dar el golpe se reúnen. Clooney sale de la carcel, Valoni sale de casa de un pollero que lo pasó para el otro lado. Empiezan a planear la estafa: eligen una víctima, la cual les hizo algo a los antihéroes que quieren venganza. La víctima es un hijo de la chingada y guarda su dinero en una bóveda protegida con un sistema de seguridad impresionante. Para entrar a la bóveda deben de ingeniárselas para crear una distracción, y contratan a algunas personas que tampoco aprecian precisamente al malo con dinero. Se introducen al lugar donde se guardan los códigos de seguridad (las oficinas del casino en un lado, las oficinas del malo más malo en el otro) que permiten el acceso a donde está el dinero (la bóveda de un casino en un lado, la caja fuerte de una mansión en el otro). Se logra penetrar a la bóveda por medio de subterfugios (un apagón en medio de una pelea de box de un lado, una pelea en una fiesta por el otro lado) y los malos menos malos se roban el dinero del malo más malo. Para salir, se engaña a seguridad para que deje salir el dinero, que se guarda en un camión, y los malos menos malos salen muy quitados de la pena sin que nadie les diga nada. Los malos menos malos ganan, el malo más malo se encabrona, y todos son felices excepto el malo más malo.
Pero tal vez lo más impresionante y que me hizo sacar un “Puta, cabrón, por lo menos cámbiale la línea,” fue la escena en la cual Clooney y García se dicen “pendejos” sin decir dicha palabra, que no diré por respeto a mis lectores (la palabra que no diré es “pendejos,” aclaro.) La escena la compararé en dos columnas.
| Interior de las oficinas del casino. García entra a una habitación donde un par de gigantones guardan la entrada, y adentro está Clooney. García se le acerca a Clooney y pregunta si tiene algo que ver con lo que pasó. Clooney lo niega. García se le acerca aún más y vuelve a preguntar. Clooney responde “No sé de qué carajo me estás hablando.” García deja que Clooney se vaya. | Exterior de la mansión. Lisazo detiene a Valoni, que está a punto de marcharse. Lisazo se le acerca a Valoni y pregunta si tiene algo qué ver con lo que pasó. Valoni lo niega. Lisazo se acerca aún más y vuelve a preguntar. Valoni responde “No sé de qué carajo me estás hablando.” Lisazo deja que Valoni se vaya. |
Déja vù por decir lo menos.
No es una mala película. Es, al contrario, una buena película, divertida y ligera, pero muy alejada de un premio Oscar. De un Ariel tal vez, pero los Arieles se regalan en la compra de dos devedés de películas mexicanas, así que no cuentan. Las actuaciones no son precisamente estelares, en especial la de Colunga, pero es que Colunga a lo que Colunga hace no se le puede llamar actuación en primer lugar. De cualquier manera es una excelente forma de perder el tiempo un fin de semana. Réntenla en el Blockbuster, cómprenla en el tianguis o bájenla de la mula, para que la vean, y si les gustó, cómprenla en original, no hay que ser cabrones, que la película sí vale la pena.
Saludos cordiales.
Quoth.

Por lo menos escriba en su blog correctamente el apellido VARONI, no Valoni. Una vez puede ser error, a partir de la tercera, es no ya desconocimiento grave del actor del que se está hablando ( que usted mismo reconoce) sino una gran falta de respeto a los que perdemos el tiempo leyéndolo.
La pelicula no se hizo con la pretension de ganar un premio Oscar, es entretenida, sin más. Y a mi si me gustaron las actuaciones, pero bueno, no merece la pena hacer mas comentario, habiendo leido que… “actores de reparto de preferencia feos y malencarados y un par de damas de muy buen ver y mejor tocar”.
Con eso queda reflejado todo.
Saludos.
Digamos que es un sentido homenaje, XDD
Mks.
Awake querida, te ruego que te tapes las orejas para que no escuches lo que viene a continuación. Sin embargo puedes dejar los ojos abiertos si quieres enterarte de lo que pasa.
Estimado o estimada señor, señora, señorita o lo que sea Darcy:
Le doy la bienvenida. Aunque la suya no fue la mejor forma de entrar por la puerta grande, y además de todo, me pregunto por qué si termino alabando la película, a mi muy peculiar estilo, que por algo esto es mi blog y con mis cosas hago lo que se me pega mi rechingada gana, me ataca usted, a su muy peculiar estilo y en su propio comentario suyo de usted.
Porque, carajo, verá usted, salvo el sentido del humor torcido y extravagante, raro y espantoso por el que mis lectores habituales suelen venir, unos porque les gusta y otros porque quieren saber qué idiotez voy a decir al día siguiente, salvo por el sentido del humor torcido, decía yo, no veo nada en contra de la película. Reseñé una película que me gustó, que recomiendo, que está entretenida, y que de cualquier manera me parece un plagio descarado. Dije, sí, Valoni en lugar de Varoni, y tal como lo admitiera allá arriba, era la primera vez que veía al caballero (no diré actor para no ofender suceptibilidades). Si usted me hubiese dicho “Disculpe, Quoth, sequivocústed en el apellido,” hubiera cambiado el nombre en el artículo y ya está. Ahora, para corresponder a su respuesta, Varoni se queda Valoni y dése usted de santos que no le pongo Baloni o Balín. ¿Falta de respeto? Sea, vive Dios, que no seré yo quien quede enclenque, pues mi sitio personal no es una fuente válida de información sobre la película y no veo por qué tomárselo tan en serio.
Sobre la segunda parte de su comentario realmente no entendí nada. Seguramente mis capacidades de ironización están un tanto oxidadas o posiblemente afiladas en extremo, porque yo no dije que no me gustaran las actuaciones, sino que la película, para apelar a la sensibilidad de los latinos que viven en los Estados Unidos de América, cae en los estereotipos a propósito, con alevosía, nocturnidad y ventaja, que es la razón por la cual los actores principales, que son Colunga, Lizaso y Valoni (introducí dos herrores a propósito, gracias por notarlo), son guapos, altos y de piel clarita pero con marcadas facciones latinoamericanas, en tanto que los actores de reparto son prietos, chaparros y gorditos, no necesariamente en ese orden ni con todas las características al mismo tiempo. Supongo que la razón que el albañil fuera alto, de pelo azul y de ojos rubios fue para apelar al público femenino, de la misma manera que la inclusión de la señorita Ivonne Montero (sin acritud) fue para atraer a los caballeros. Oiga usted, por ver a la señorita Montero en ese vestido de noche negro en vivo aunque fuera una vez, sería capaz de golpear al gobernador Emilio González Márquez en la nariz, aunque, para ser honestos, eso lo haría de cualquier manera. Ni le quiero decir lo que haría si la señorita Montero me prometiera quitarse el vestido en mi presencia y sin nada que bloquee la visión. Pero divago. Decía yo que decía yo que la película podría catalogarse como latinxplotation y no estaría yo mal encaminado: la película, evidentemente, se dirige a un público muy específico, y como tal, tuvo un gran éxito y cumplió con las expectativas, y si bien no será nunca material de premios, al menos de premios decentes, no por eso recomiendo quemar al director y al guionista en la hoguera. Si acaso, exigiría yo que en los créditos se hubiera puesto un “Inspirado por Ocean’s Eleven y El Gran Golpe,” pero como no estoy en posición de exigirle a nadie que cambie algo que ya entró en categoría de Cosa Juzgada, pues, en pocas palabras, me vale madre, me importa una chingada y no tiene la más mínima relevancia para el asunto que estoy juzgando aquí, que es el hecho de que la película me gustó y recomiendo ampliamente no sólo verla sino adquirirla. Y si de preferencia se adquiere esta película y Ocean’s Eleven en mi tienda de Amazon, caray, mejor que mejor, porque salimos ganando todos.
En resumen, la más cordial bienvenida a mi blog. Espero lo disfrute.
Awake, querida, ya puedes destaparte los oídos.
En vista que no ha cambiado ni una letra y sigue VALONI en vez de VARONI, no pretenda que continue leyendo a partir de la séptima linea de su contestación, justo ahí donde dice….”Estimado o estimada señor, señora, señorita o lo que sea Darcy:”.Justo ahí paro de leer.
Y reclamo mi calcetín sucio.
Saludos, aunque usted no lo crea, cordiales!
Awake, querida, otra vez tápate los oídos, por favor.
No pretendo una chingada, Darcy. Si usted no quiere leer lo que escribí, allá usted.
Sus calcetines han sido depositados en su cesto de la ropa sucia.
Listo, Awake querida. Ya puedes destapar tus oídos.
Con lo cómoda que estaba yo sin oír nada…
XD
Mks.
No siempre se tiene lo que se quiere. Por eso yo soy feliz, porque lo que tengo lo quiero.
Le juro que me pica la curiosidad por su respuesta.
Pero por algo dicen que la curiosidad mató al gato.
Y dadas sus advertencias a Awake, de que se tape sus oidos ( cosa extraña escribir para que a uno no lo oigan) me temo lo peor.¿Será tan fiero el lobo como lo pintan? ¿Correré el riesgo como el gato?
No soup for you!