Estaba yo bastante cansado, a juzgar por el hecho de que son las cuatro de la tarde y me acabo de despertar.
Nunca había logrado dormir tanto. Y tengo planeado comer algo ligero para regresar a la cama a seguir durmiendo con energía.
Hoy no me preocupo por darle de comer a las perras. Con labor de equipo descubrieron dónde guardo la bolsa de alimento Pedigree y se comieron lo que quedaba en la bolsa. Por fortuna tengo otro costal abajo.
Quien ya no me quiere ver es Farinelli. Ayer me miró con cara de reproche mientras estaba trepado en el naranjo de afuera, porque desde que está la Albina no se atreve ni a acercarse al plato de comida. Ahora prefiere irse con doña Jovita.
Necesito dinero. Cien milloncetes de dólares pueden ser un buen inicio.
Llegaron los resultados de los análisis. No soy alérgico a todos los jitomates: únicamente soy hipersensible a los tomates cherry. También llegó la feroz cuenta.
Todo lo que gané el mes pasado se lo llevaron las tarjetas de crédito, y todavía les debo.
En mi refrigerador ya no hay alcohol. Tuve que prepararme entonces un Bailey´s con hielo. Me lo estoy bebiendo mientras escribo.
Ya es oficial: no soy alcohólico. Me acaban de ascender a dipsómano.
Mi señor padre se quejó amargamente ayer de lo que cuestan sus medicinas y de que cada vez que se toma su medicamento se siente mal. Mi observación de “Pues no te lo tomes y dícelo al médico” estuvo a punto de ocasionar que mi padre llamara al notario para desheredarme. Es lo malo de ser hijo de un hipocondriaco profesional.
“Me venden un ipod en mil pesos,” me dice un amigo, “pero me dicen que le falla el disco duro. ¿Puedes arreglarlo?” “Por lo que te cuesta ese ipod y lo que te cuesta arreglarlo te consigo uno nuevo del triple de capacidad y grabado con tu nombre. ” El ipod nuevo llega en diez días.
Necesito reparar mi mini-theatre, que es como un home theatre pero en chiquito. Pero me da una hueva hacerlo porque el dueño (que soy yo) no va a querer pagar por la reparación…
Necesitaba encontrar ayer una tarjeta de red inalámbrica que tenía yo en algún lugar de mi habitación. La encontré hoy, cuando fui a la cocina por un vaso de agua. Estaba bajo la suela de mi zapato.
Es oficial: compro muchos libros. Ya se llenó todo mi librero. Necesito uno nuevo. Uno para libros en español y otro para libros en inglés.
Estoy pensando en aprender francés para poder comprar un librero para libros en ese idioma. Tal vez si encuentro un club de libros en Québec…
He descubierto que para mí la mujer ideal es una Amy Winehouse que no le entre tan duro a las drogas y que se parezca a Scarlett Johanson pero con el pelo rojo de Julia Roberts, y la inteligencia de Danica McKellar.
Eso me recuerda que durante mucho tiempo busqué a la mujer perfecta, y cuando la encontré, ella estaba buscando al hombre perfecto.
También he descubierto que debo dejar de beber. Si cuando estoy sobrio ni yo me aguanto, con unas copas encima que se cuide el mundo.
Me llegó una oferta de trabajo tentadora: necesitan un guía de turistas para la costa oeste de Canadá. Pagan bien… lo malo es que llegó a la dirección equivocada. Igual voy a mandar mi currículum.
Estoy pensando seriamente en ofrecer yo mismo mis servicios como guía de turistas para grupos charter que vayan a Canadá. El único cabrón que sabe más que yo de historias y folklore canadiense es un historiador que odia a la gente y además es mi compadre.
Necesito una tele de pantalla plana. Quiero pegarla al techo para poder ver la tele en un nivel sublime de vagancia.
Encuentro un tanto irónico que el juego que más juego en la Wii es Sonic the Hedgehog para Gamecube, que a su vez es un port de Sonic the Hedgehog para Sega Genesis (o Megadrive en Uruapan Europa).
Cuando pasen las olimpiadas voy a comprarme Mario and Sonic at the Olympics para Wii. Está divertido pero ahorita está muy caro para mi presupuesto.
Es oficial: ya no sé qué más escribir. Me voy a dormir.
Saludos cordiales.
Quoth.
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