Por alguna extraña razón, en mi familia tienen la curiosa costumbre de inventarme novias por donde quiera. Esta vez fue una de mis tías la que agregó el siguiente capítulo a la novela de mi vida.
“¿Y cuándo te vas a casar con tu novia, pues?” me pregunta mi tía, con ese tono de voz que refleja exasperación que sólo le he escuchado a mi abuelo, cuando tras unos tequilazos insiste en que debería buscar una buena muchacha, casarme y sentar cabeza.
En ese momento tuve yo que hacer una serie de ejercicios mentales calisténicos antes de tratar de comprender lo que mi tía quería decir. Para ello, el mejor camino es darse un golpe en la cabeza, pero como no deseo abusar de tal artificio, prefiero tratar de reconstruir los acontecimientos. Le dí un largo trago a mi bebida para tratar de hacer un poco de tiempo (era una Pepsi, nada de alcohol para mi mala suerte), y traté de pensar a la máxima velocidad posible para reconstruir la cadena de sucesos que desembocaran en la pregunta original. Como no pudiera decidir a quién se refería, opté por hacerme el occiso y preguntar a mi vez “¿Cual?”
Ésta pregunta fue rápidamente seguida de una respuesta breve y concisa, a saber “La española,” que me dejó exactamente igual que como estaba. Volví a preguntar “¿Cual?” y observé que el rostro de mi tía cambiaba a la representación viva de “Este muchacho salió todo un latin lover” al responderme “Pues la que te escribe cartas como la del tsunami.”
Una vez armado con esta información tan esencial, procedí a rascarme la barbilla, lujo sin igual que disfruto en estos días por el hecho de que me rasuré y me quedé sólo con el bigotazo estilo Emiliano Zapata, consulté mi extensa base de datos mental y ejecuté una búsqueda con las palabras España y tsunami. Salió Awake como único registro, y procedí a decir en voz alta “Awake” para que no quedara duda alguna. “Esa mera,” confirmó mi tía.
Definitivamente el sistema de comunicación entre mis tías tiene algún factor oculto que desconozco, porque de pronto una postal se convirtió en tumultuosa correspondencia, supongo que por asociación de ideas con el tsunami. También supongo que enviar un par de libros a España clasifica como romanticismo a la antigua, en su particular dialecto de la lengua de Cervantes. Si hay cartas de ida y vuelta, por tanto estamos hablando de un noviazgo por correspondencia, y si hay noviazgo debe haber boda en un futuro cercano, sobre todo tomando en cuenta que el sobrino en cuestión (o sea yo) es el mayor de todos los sobrinos y es el único que persiste estoicamente en no tener pareja de ningún tipo. Vaya, que si hasta el primo gay tiene novio, ¿por qué el pendejete de Quoth the Raven no va a ligar, y además de manera internacional?
“Bueno,” dije yo, “puede deberse a varios factores: el primero es que ella está en España y yo en México, el segundo es que ella no tiene dinero para venir y yo no tengo dinero para ir, y el tercero, pero no por ello menos importante, puede ser por el hecho de que nuestra correspondencia se limita a una tarjeta de presentación y una tarjeta postal, que no nos conocemos, que nunca hemos hablado y que presuponer la existencia de un noviazgo entre dos personas que no se han visto nunca es una idea un tanto tirada de los pelos, por no decir absurda… Seguramente te lo contó Mary.” Dado que María es el nombre genérico de las féminas de la casa, decir Mary es como atinarle a una botella con una piedra en las bodegas de una embotelladora de refrescos: siempre aciertas. Mi tía, Mary, por cierto, hizo lo que suelen hacer en estos casos, reírse y decir “ay, jijí,” al finalizar.
No es la primera vez que me levantan falsos. Hace como dos años salió a la luz pública el hecho de que una chica con la que salí un par de veces estaba embarazada y el producto resultante de la multiplicación me tenía a mí como uno de los factores, a pesar de que a) la chica vivía en otra ciudad, b) tenía yo algo así como 3 años de no verla, y c) por mensajería instantánea no se transfiere mi código genético. Pura cosa bonita.
Lo que es peor es tener que emitir un comunicado de prensa (éste artículo) para clarificar las cosas, porque si no al rato resulta que estoy casado y con hijos y ni me he enterado. Así que, Awake querida, si te llega una invitación para mi boda con tu nombre en el apartado de “La novia,” de antemano te digo que yo no fui, no he tenido nada que ver, y no me pueden culpar de nada.
Solteros saludos cordiales.
Quoth “The Soltero” Raven.

XDDD
XDDDDD
Les dices a tus tías que si quieren casarte conmigo, primero te preparen un ajuar y una dote como Dios manda, y que después recen para que saque plaza en las oposiciones (el primer examen es el día 22, te lo digo para que centren sus plegarias adecuadamente) y pueda ahorrar dinero para ir allí. O aún mejor, que me consigan allí una plaza de profesora de instituto de Geografía e Historia, a ser posible en un centro no muy conflictivo, XDDD
Mks.
P.D. Ya decía yo que tenía muchas entradas en las estadísticas de mi blog desde Méjico, XDDD
¡No les des ideas, querida, no les des ideas!
ja,ja,ja, Awake tu fija el precio y las tias de Quoth lo pagan.