“Anda…” fue lo primero que me dije al ver el diario hoy. “Y yo pensaba que había que tener mucho entrenamiento para ir tan lejos…”
La nota, que en resumen dice algo así como:
Madonna, pagará 200 mil dólares por viajar en un cohete espacial a la Luna, para olvidarse de sus problemas y su supuesto divorcio, así como la publicación del libro de su hermano, Christopher Ciccone.
La reina del pop viajará en el SpaceShipTwo del empresario británico Richard Branson, dueño de la compañía Virgin, a pesar de que los vuelos de turistas a la Luna recién estarán disponibles en el 2013, con la cantante se hará una excepción.
Lo primero que noté, y espero que hayan ustedes notado, es la frase en el artículo “los vuelos de turistas a la Luna.” Toma chango tu banana, qué buena onda. En lugar de gastar billones de dólares para que la NASA recién llegue en 2018, mejor paguemos un sólo millón y que Virgin Galactic nos envíe cinco astronautas, piloto, copiloto y azafata. ¿Serán vuelos de bajo costo, como los de RyanAir o Volaris? Yo creo que será más bien como los de Oceanic Airlines, “¡Lo llevamos a lugares nunca imaginados!”
Ésto es un claro caso de oír campanas y no saber dónde. Porque el redactor de la nota, si hubiera tenido acceso al Todopoderoso Dios Google, o al menos a su hijo bastardo, Cuil, hubieran podido poner “spaceshiptwo” como palabra a buscar y les hubiera tocado por lo menos enlaces a la wikipedia, a space.com y a Virgin Galactic, en los cuales le hubieran explicado de lo que se trata el asunto. Pero claro, es muy difícil que alguien que vive de redactar chismes y notas estúpidas sobre quienes viven del negocio del espectáculo se tome la molestia de contrastar información.
He aquí una muestra más de lo valioso que es el escepticismo y de las ventajas de contrastar la información en cualquier campo de trabajo. Hubiera sido una oportunidad maravillosa para explicar que las dos naves que está fabricando VirginGalactic se llaman Enterprise y Voyager, los mismos nombres que las famosas naves espaciales de Star Trek, y que más de 200 desocupados ricachones ya tienen boleto apartado, que el público en general puede reservar su lugar si paga 20 000 machacantes y espera unos años, o que aún falta mucho para un viaje a la Luna pero que el esfuerzo y el dinero de Sir Richard Branson harán posible que el vuelo entre Tokio y Nueva York dure apenas 42 minutos entre que llega uno al espaciopuerto y sale uno del otro espaciopuerto, o que la ciencia ficción de los sesentas se está volviendo realidad a pasos agigantados aunque con un poco de lentitud por nuestra parte.
No. Mejor concentrémonos en que Madonna está deprimida y se puso botox. Qué asco de generación.
Por cierto, el contador de palabras de WordPress es una maravilla de la cual podría prescindir cualquier día. Ahora sé que terminé escribiendo quinientas palabras sin darme cuenta. Qué barbaridad.
Saludos cordiales.
Quoth.

(Pero ese contador, el de WP, cuenta palabras que no lo son…)
Cuenta un montón de cosas, y no lo hace exactamente en tiempo real, que es la razón por la cual podría prescindir de él cualquier día. De hecho, aunque WordPress me encanta, creo que se está llenando poco a poco de basura total y absolutamente prescindible.