Let there be Intertubes…

Escrito y publicado por Quoth el 21/08/2008, a las 07:36:05 pm, 1219361765 segundos Unix, hora Swatch 025. Comentar

And there were Intertubes.

Estuve un rato sin internet. Si me las arreglé para conectarme es porque tengo todavía una conexión telefónica para emergencias, por cortesía de la Universidad de Guadalajara, que me dio una cuando era profesor y olvidó darla de baja cuando dejé de ser profesor (jejeje). Pero la situación es que para mi trabajo diario requiero yo una conexión de alta velocidad. Mientras más alta, mejor. Aunque mis artículos puedo escribirlos fuera de línea y después simplemente pegarlos, el resto de las actividades que hago, en especial pr0n, requieren ahora una conexión de alta velocidad.

Por asociación de ideas eso me recuerda cuando estaba yo aprendiendo redacción en la facultad. La profesora nos encargó la redacción de una noticia, y en ese entonces a una actriz, famosa ella por su pechonalidad exhuberante y ubérrima, le había fallado el escote del vestido, de estilo palabra de honor, y que había faltado a su palabra, de manera tal que el abundante tetamen de la presunta dama fue exhibido sin pudor ni vergüenza frente a las cámaras de algunos fotógrafos. El pudor y la vergüenza, que venían detrás, llegaron justo cuando los fotógrafos dispararon sus flashes y capturaron las fotografías que documentarían tan edificante episodio.

La coses que yo, en un ataque de humor involuntario, titulé mi noticia como “Actriz deja ver sus tetas en público” mientras pensaba un título más apropiado. La profesora leyó mi artículo antes de que yo pudiera corregirlo, y me dijo que debía pensar en un sinónimo para sustituirla por algo menos ofensivo. Ahí voy yo de mamón a preguntar “¿cual palabra?” Dado que la profesora tenía los dedos chuecos, al apuntar a “tetas” la palabra que yo veía señalada era “sus” y lo dije en voz alta. “No, la de al lado,” corrigió la maestra. Para regocijo de mis compañeros y mortificación de mi profesora, dije yo en voz alta “¿Tetas?” La profesora se puso colorada y dijo que la reemplazara por puntos suspensivos entre paréntesis. Y de nueva cuenta ahí voy yo de mamón. Mi titular quedó “Actriz deja ver sus (.)(.) en público.”

La profesora estuvo a un tris de mandarme expulsar, salvo por el hecho de que era yo el más avanzado de la clase y en realidad le quitaba una carga al ayudar a varios compañeros cuya redacción, ortografía y sintaxis era peor que la de un niño de 6 años.

Bien, decía yo que necesito una conexión de alta velocidad, y del domingo próximo pasado hasta hoy estuve yo privado de ella. El domingo las tropas de la compañía local de televisión por cable estuvieron cambiando conexiones y agregando otras nuevas, de manera tal que tuvieran mayor capacidad de llegar a lugares nunca antes vistos, como el canal del desagüe. Así, el poste de electricidad que también carga la conexión al tendido de televisión restringida de pronto vió aumentada su capacidad de 8 a 24 conexiones. Lo interesante fue que las 16 conexiones nuevas pronto recibieron el cableado de 10 casas, incluyendo 4 nuevas del complejo condominio horizontal de enfrente, mientras que en la conexión anterior se quedaron conectadas dos, la de mi vecino y la mía. Mi vecino no tiene internet por cable, porque lo tiene por línea telefónica asíncrona de alta velocidad. Al condominio horizontal antes le decíamos vecindad, o privada, ahora ya no desde que tienen tele por cable. La televisión se veía perfectamente, diría yo que incluso con menos estática quer de costumbre, porque pasé de tener 7 conexiones vecinas a tener sólo una. Sin embargo, ya no tenía yo internés y la serie de tubos se había bloqueado sin un destapacaños cercano. Al principio supuse que fue porque estaba lloviendo y se había oxidado el divisor de la señal, pero éste estaba en bastante buen estado. Sin importar su aspecto exterior, puse uno nuevo, con chapa de oro para evitar la corrosión. Sin embargo, eso no corrigió nada. Supuse entonces que el cable pudiera tener una atenuación elevada, lo que impediría la adecuada recepción y emisión de las señales digitales que se enviaban de mi cablemodem al servidor principal de mi proveedor. Intenté treparme a la azotea a conectar directo el cablemodem, y conecté directo el cablemodem. También lo conecté a la corriente eléctrica, vulgo luz. Sin embargo, el cablemodem se negaba terminantemente a trabajar. “Se habrá quemado…” díjeme yo.

Al día siguiente procedí a intercambiar los cablemodems de mi oficina y de mi casa, para tratar de diagnosticar el problema.  El cablemodem de mi oficina no funcionaba en mi casa, mientras que el mi casa funcionaba perfectamente en mi oficina. Deduje, por tanto, que no eran los cablemodems. Como pudiera decir que el cablemodem y el cable estaban perfectamente, el problema estaba en la conexión. Como la televisión aún se veía, incluyendo los dos convertidores digitales, se podía decir sin temor a equivocarme que el problema no estaba en mi cantón. Tomé la decisión de llamar a la empresa que me proporcionaba el servicio.

Habrán ustedes notado que hice todo lo que estuvo en mi mano para evitar llamar a la emrpesa. Suele suceder: el servicio de soporte técnico de las empresas suele ser proporcionado por monos entrenados que siguen un guión que resuelve la mayoría de los problemas. Esos pasos suelen ser “Desconecte su cablemodem, desconecte su ruter, reinicie su computadora, conéctelos todos a la vez.” Pero yo no puedo resignarme a sufrir todos los pasos que ya hice, así que diseñé una estrategia interesante para tener acceso rápido al servicio que me interesaba, consistente en hablar mucho y muy rápido con voz de gente que sabe mucho. La cosa es así:

  1. Llamar a Televisión Restringida, SA.
  2. Esperar dos horas a que el servicio de soporte técnico se digne en tomar la llamada.
  3. Decirle a la voz al otro lado de la línea el número de contrato y esperar a que diga “¿En qué puedo servirle?”
  4. Decir rápido y de corrido algo así como:

Señorita (o caballero), muy buenos días. Permítame antes que nada preguntarle si usted estudió en la facultad de electrónica digital en la Universidad de la Vida; porque si usted no lo hizo se libró usted de que fuera yo su profesor. Verá usted, tengo problemas con mi conexión de internet. Dado que podemos descartar a los sospechosos comunes que son el rúter, el móden y la compu, puesto que esos se encuentran adecuadamente mantenidos por su seguro servidor, y además tomando en cuenta que en días pasados unas cuadrillas de trabajadores pertenecientes a su empresa estuvieron realizando movimientos sospechosamente similares al cambio de conexiones en el poste que se encuentra frente a mi casa, que es la suya, y más aún tomando en cuenta que he probado de manera exhaustiva mi cablemodem en un lugar alejado geográficamente de mi residencia, y puesto que el cablemodem funcionara de manera adecuada en aquel lugar, mas no en éste, sospecho firmemente que tengo un problema en la conexión física de mi aparato. Si fuera usted tan amable de enviarme una persona que reparara la conexión, le quedaré profundamente agradecido y además bailaré con usted el día de su boda.

En este caso, las féminas suelen correr un protocolo de pruebas automatizado, que en general consiste en hacerle un ping a mi cablemodem y descubrir que no responde antes de ingresar mi solicitud al sistema, mientras que los caballeros suelen decir “En seguida le envío a alguien.” El reparador quedó de estar a las 4 de la tarde. Más o menos a las tres decidí que, para acelerar la llegada del reparador, debía yo meterme a bañar. Escribí 67 palabras explicando mi teoría, que son el artículo inmediato anterior a éste, y procedí a darme un duchazo para posteriormente abrir la llave del agua (la regadera está muy abajo). Y efectivamente, a los cinco minutos, cuando estaba yo todo enjabonado, sonó el timbre. Me limpié el exceso de jabón, me puse la ropa de calle sin ropa interior, y todavía secándome la pelambre salí a la calle para recibir al reparador. Tras darme las buenas tardes y una disculpa por haberme sacado de bañar, el reparador entró a mis dominios y lo puse al tanto de la situación. Corrió de nueva cuenta todas las pruebas que hice yo, hasta llegar a la misma conclusión que yo. Sin embargo, como el jovenazo además de ser gente de recursos tenía una escalera, se le ocurrió la idea de cambiarme de conexión. Se trepó al poste, cambió mi conexión de lugar, cambió la conexión de mi vecino de lugar aprovechando que ya estaba ahí, y como por arte de magia el cablemodem regresó a la vida. Una posterior revisión mostró que la conexión original había sido filtrada para no dejar pasar la conexión de internet, porque ese bloque será retirado de servicio pronto. Por qué no se hizo eso antes escapa a mi entendimiento, aunque tengo varias teorías conspirativas al respecto.

Finalmente el jovenazo se fue y yo terminé de bañarme. La conexión no ha parado y en este momento todo lo que debía descargar y todo lo que debía enviar ha sido descargado y enviado. Y también puedo ver pr0n. The interner is fro pr0n, after all. De cualquier manera parece que todo está funcionando bastante bien. Seguiremos informando a menos que falle la conexión una vez más.

Saludos cordiales.

Quoth.

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