Es domingo, y no estoy haciendo nada. Me gusta esa sensación.
Mañana, además, es día inhábil, lo cual no significa que yo no vaya a ir al trabajo. Aprovechando que no hay nadie en la oficina vieja, voy a cambiar algunas computadoras (cuatro) a la nueva oficina. Ahora será cuestión de esperar a que el equipo de instaladores de AT&T y MVS se dignen en ir a instalar en internet y el teléfono.
Por lo pronto, yo planeo no hacer nada excepto escribir unas cinco mil palabras de mi novela y un artículo en inglés. A ver qué sale, mi vale.
Saludos cordiales.
Quoth.
