Veo puntos blancos. Debe ser porque mis antiparras están llenas de pintura. Y están llenas de pintura porque he estado pintando.
Los tablarroqueros hicieron su trabajo, pero ahora falta pintar su trabajo para que no se note tanto que la tablarroca es gris y la masa de resanar es blanca. Así que intenté dedicarme al arte de la pintada con singular entusiasmo y una camisa vieja.
El resultado es vagamente aceptable. La pared se ve completamente blanca… sólo que el resto de la casa está pintado de un color amarillento tirando a blanco que las personas entendidas denominan “yoguth.” Al menos así aparece en el catálogo. Por lo menos la primera mano ya está dada y la pintura de color tendrá una base en la cual asentarse. A ver qué pasa. Yo, con su permiso, voy a seguir pintando, sólo que ahora por el lado de adentro del nuevo cubículo.
Y pensar que estudié para ingeniero.
Saludos cordiales.
Quoth.
