Una vez más, el Atlas jugó como nuncas y vendió cara la derrota. Y esa tanda de penales de infarto no hace más que demostrar que el Aclas es un digno rival de cualquiera que le pongan enfrente. ¡Gracias, muchachos!
Ésta bitácora es responsabilidad de Quien Resulte Responsable.
Una vez más, el Atlas jugó como nuncas y vendió cara la derrota. Y esa tanda de penales de infarto no hace más que demostrar que el Aclas es un digno rival de cualquiera que le pongan enfrente. ¡Gracias, muchachos!