Ask what you can do for your bathroom.
Tengo nuevos inquilinos. Ésto me llena de regocijo, y a mi cartera más, porque les voy a cobrar renta. Un billetillo extra en estos agitados, turbulentos, tormentosos y críticos tiempos nunca está de más.
Llevan ya dos días cambiándose de lugar. De su lugar viejo al nuevo. Inmediatamente llegaron a hacerme un desmadre, como es natural, pero bueno, apenas que había dejado yo a la medida mi oficina y llegan a cambiarme las cosas de cabeza. Tengo una vez más todo amontonado, pero puedo trabajar porque puedo caminar entre las cosas, al menos. Ahora algunas de las cosas que tengo disponibles en mi guía de servicios es una elefagencia de viajes, ya que mi nuevo inquilino es elefagente de viajes, por una casualidad rayana en la serendipia. El elefagente de viajes llegó con su señora, que está de mucho mejor ver y sobre todo está más guapa, lo que hace mucho bien para levantar la moral en la oficina. Ojo: sólo la moral, que hay cosas que está expresamente prohibido que se levanten en horario de trabajo. Fuera de horas de oficina se pueden levantar sin mucho riesgo.
Mientras eso sucede, yo estoy endeudado hasta las cejas pero me di el tiempo y la oportunidad de comprar unos pocos tablones de madera para fabricar una vez más libreros, que esta vez irán empotrados en los huecos donde alguna vez hubo puertas que fueron cerradas y tapiadas, pues tener tres puertas en menos de 5 metros lineales se me antojaba francamente estúpido.
Ahora todo regresa a la normalidad, o por lo menos uno se da una idea de lo que puede llegar a ser normalidad, y adelante, a trabajar a todo lo que da.
A ver si ahora sí empiezan a llegar billetes, porque en este momento mis ganancias mensuales me colocan por debajo de la línea de pobreza y sólo puedo aspirar a no morirme de hambre y seguir pagando el interné. Que despues de todo es lo único que necesito. Ya llegarán tiempos mejores.
Saludos cordiales.
Lord Eggs.
