Influenza A(H1N1)

La paranoia y la hipocondria han llegado a niveles intolerables. Intolerables para mí, que no puedo comprender por qué el «sospechosismo» ha tomado tintes casi cómicos.

Mencionaba yo en días pasados que los brotes de influenza han sido exagerados de manera descontrolada por personas sin preparación científica o que no ejercen el pensamiento crítico, y a veces las dos cosas al mismo tiempo. De eso me ocupé en el artículo «La influencia de la influenza porcina». Quedan, sin embargo, dudas con respecto al nivel de alerta que la Organización Mundial de la Salud ha divulgado y creo que es mi deber tratar de poner un poco de luz en el asunto, no porque crea yo que la mitad del mundo me sigue sino por simple coherencia. Vaya, que si me puedo dar el lujo de publicar recetas para fabricar vacunas termogénicas y criogénicas de la influenza, también debiera publicar información real sobre la epidemia, digo yo.

Comenzaremos por el principio. ¿Qué cosa es una epidemia? Evidente es que podemos acudir al diccionario para obtener una definición, y así es, he acudido al de la Real Academia de la Lengua:

epidemia.

(Del gr. ????????).

1. f. Enfermedad que se propaga durante algún tiempo por un país, acometiendo simultáneamente a gran número de personas.

¿Lo que estamos viendo corresponde a esa definición de epidemia? Sí y no. La enfermedad, en este caso la Influenza A-H1N1 humana, sí se ha propagado durante algún tiempo, desde finales de marzo si suponemos que el brote inicial es igual o el mismo que el que se presentó en Veracruz a mediados de marzo próximo pasado. También ha enfermado a un gran número de personas. Sin embargo, es necesario recordar que más gente se enferma en invierno de gripa común o influenza común, y más gente muere por ellas que las que han enfermado hasta ahora la influenza A-H1N1. ¿Que nos lleva entonces a considerar éste brote como epidémico, si no cumple con las características epidemiológicas de tamaño en una población tan grande como la de México?

Su novedad.

Así es. A-H1N1 es una nueva variante de influenza, variante que combina proteínas de influenza humana, influenza porcina e influenza aviar. No es imposible que los virus sean capaces de migrar de una especie a otra; sí es raro, y cuando lo hacen, suelen ser virus realmente mortales porque el nuevo anfitrión no está preparado para protegerse contra él. Un ejemplo real lo tuvimos en el caso de la gripe aviar, que incluso llegó a obligar a los gobiernos de China y Taiwán a romper caminos para evitar el libre tránsito de personas, para impedir su propagación. Comparado con ese caso, el brote que estamos viendo es realmente benigno: la mayor parte de sus enfermos sobreviven y algunos lo harán incluso sin tomar medicamentos. El hecho de que mueran no es raro; raro sería que no muriera nadie. Sigo insistiendo: es necesario seguir estudiando la influenza para saber si las muertes fueron causadas por ella o por una enfermedad que aprovechó una condición inmunodeprimida.

Es un hecho, incontrovertible, que hemos estado actuando de una manera bastante paranoica para evitar que la influenza siga su camino. Algunos dirán que se han tomado medidas excesivas. Otros dirán que se han tomado medidas muy blandengues. Yo creo que se han tomado las medidas exactas y necesarias, pero que la sociedad está mal informada. La razón de esta desinformación, en el caso de México, es a mi pleonásmico parecer mío de mí mismo, producto de nuestra incultura como nación. Que nadie se sorprenda; ésta es una nación desinformada donde incluso tuvimos a un presidente que era prácticamente un analfabeta funcional. Y hablo de usted, señor Vicente Fox. En un país donde a los niños no les gusta ir a la escuela, donde las matemáticas son vistas como una molestia y no como una herramienta, y donde se leen un promedio de un libro al año per cápita, y eso sólo porque habemos algunos que leemos 52 libros al año (uno a la semana, sí, señor), no es de extrañar que la gente no comprenda lo que le dicen y que le tenga desconfianza a todo lo que suene a ciencia.

Así las cosas, los rumores encuentran un caldo de cultivo fabuloso y hay más gente que prefiere creer algo que le confirma lo que ya sabe (aunque lo que sepa sea falso) que preocuparse por entender la situación, como el presunto diario «La Crónica de hoy» (Shame on you, Víctor Sánchez Baños!). Es el caso de un joven que mantiene un blog (que no me voy a molestar en enlazar) que insiste en que esto es una cortina de humo de la OMS para probar una eventual respuesta pandémica de los servicios de salud; y que cuando se le han hecho notar los agujeros en su teoría, insiste en que no queremos ver la realidad. Sin embargo, me permitiré hacer un resumen de sus puntos de vista (o falta de ellos):

  1. Si realmente es tan contagioso, ¿cómo y donde están las familias de los muertos?
  2. Si la influenza porcina es una mutación del virus original de los cerdos, entonces el brote de la infección debería haber comenzado en el campo y no en la ciudades.
  3. ¿Por qué no han mostrado una entrevista con algún enfermo? (he visto que entrevistan a familiares, diciendo que su familiar esta enfermo y que ya está estable gracias a los medicamentos, pero si el familiar ha estado en contacto directo con el virus que lo lógico no es que esté enfermo o en cuarentena?)
  4. ¿Por qué no han dicho el nombre del retroviral que esta “curando” a la gente enferma?
  5. El Gobierno de México recibió un préstamos del Banco Mundial para enfrentar la crisis, dijo el Secretario de Hacienda no necesitarlos, pero era “Por si acaso”…

Ahora mis respuestas:

  1. Las familias de los muertos están velando a sus muertos. No son fenómenos de circo y no merecen que lucremos con su dolor.
  2. El brote comenzó en una zona rural y se transmitió a las ciudades. El origen probable fue una ranchería en Veracruz.
  3. ¿Y arriesgar a los reporteros sólo para obtener una nota de primera plana que sólo durará unos segundos? Eso es irresponsable. Además, no son fenómenos de circo y no merecen que lucremos con su enfermedad.
  4. No lo han dicho porque no es un retroviral. Es un antiviral, y claro que lo han dicho. Es oseltamivir, y la Secretaría de Salud lo confiscó para evitar que gentes sin criterio se automediquen y manden al carajo los esfuerzos coordinados de las diversas autoridades.
  5. Efectivamente. ¿Y si es necesario hacer algo para contener la enfermedad, de dónde vamos a sacar los fondos de urgencia? Mejor tener y no necesitar que necesitar y no tener.

Dicho lo dicho, prometo no volver a tocar este tema. Pasemos ahora a lo que nos debe importar en realidad. ¿Qué se hace para contener y acabar con este brote epidémico? La OMS tiene varias escalas que nos ayudarán a entender lo que se hace, acciones que son demasiado grandes como para que una persona a pie pueda ver el enorme esfuerzo que se hace por parte de las autoridades. La OMS divide el desarrollo de enfermedades en distintas fases, que son:

Fase 1: se presenta la enfermedad, circulando continuamente entre animales silvestres (ejemplo: aves); no hay entre los animales virus circulantes que hayan causado infecciones humanas.

Fase 2: la enfermedad circula entre los animales domésticos o salvajes, y se sabe que ha causado infecciones humanas, por lo que se considera una posible amenaza de pandemia.

Fase 3: un virus gripal animal o un virus reagrupado humano-animal es causa de brores esporádicos pequeños, pero no ha ocasionado una transmisión de persona a persona capaz de extenderse a nivel comunitario. Puede presentarse una transmisión limitada de persona a persona, por ejemplo, al tener contacto íntimo entre una persona infectada y un cuidador sin protección. Esto no indica que el virus haya adquirido el nivel de transmisibilidad de persona a persona necesario para causar una pandemia.

Fase 4: transmisión comprobada de persona a persona de un virus animal o un virus reagrupado humano-animal. El virus es capaz de causar brotes epidémicos a nivel comunitario. La capacidad de causar brotes sostenidos indica un importante riesgo de epidemia generalizada y pandemia si el brote comienza a diseminarse por toda una región. Las autoridades de la región o país que sospeche compruebe un evento de este tipo debe consultar  a la OMS, para realizar una evaluación conjunta de la situación. Es el país afectado quien deberá decidir si se justifica el poner en marcha una operación de contención epidémica, pues no significa necesariamente que se producirá una pandemia. Puede tomarse la decisión de cerrar fronteras, pero esto no garantiza la contención epidémica.

Fase 5: el virus se propaga de persona a persona en al menos dos países de una región de la OMS. No habrá una afectación masiva aún, pero se extiende una alerta sanitaria y se solicita la cooperación de todos los países involucrados para organizar, comunicar y poner en práctica medidas de contención pandémicas. El cierre de fronteras no tiene ya sentido.

Fase 6: el virus se propaga de persona a persona en al menos un país de una región distinta al brote epidémico original. Puede ya llamársele pandemia en toda regla, aún si el brote en todos los países es mínimo. Se recomienda aumentar las medidas de contención y suspensión de actividades no imprescindibles.

Fase 7: los zombies se levantan y los sobrevivientes se las tienen que arreglar por su cuenta para sobrevivir.

Fase de máxima intensidad: La intensidad de la pandemia comienza a disminuir; se debe de tener cuidado y no bajar la guardia, pues los brotes pueden volver a presentarse y se debe estar preparado para una ola de igual o mayor intensidad que la primera. La infección viene en oleadas; se deberá tener mucho cuidado con las comunicaciones para no dar la falsa impresión de que se ha ganado la batalla contra la enfermedad, pues una relajación prematuraen las medidas sanitarias puede implicar que la epidemia resurja con mayor fuerza. Se debe priorizar la fabricación de motosierras y herramientas similares antizombies.

Fase pospandémica: los casos de la enfermedad nueva son apenas comparables a los habituales antes del brote epidémico. El brote se comportará de manera estadísticamente similar a un virus estacional de tipo A. Se debe mantener la vigilancia y actualizar la preparación para una eventual pandemia adicional y sus planes de respuesta. Eventualmente se requerirá de una fase de evaluación y recuperación. El altamente probable que el virus original haya mutado para disminuir su virulencia; lo que le permitiría sobrevivir sin dañar a su anfitrión.

Una vez dicho esto, ¿qué sigue? Antes que nada,

Don’t panic

Debemos recordar que ni es la primera vez que se presenta gripe porcina en humanos, ni en México ni en el mundo. La influenza porcina H1N1 es una infección respiratoria aguda y muy contagiosa de los cerdos, causada por alguno de los virus tipo A de esa especie. Si bien tiene una morbilidad alta, su mortalidad es baja (en orden del uno al cuatro por ciento) y no suele representar un riesgo muy elevado si se ofrecen cuidados paliativos adecuados.  El virus se transmite por via aérea, ya sea por contacto directo o indirecto con ejemplares enfermos o por contacto directo con portadores asintomáticos. Todos lso años, durante todo el año, se producen brotes  de la enfermedad, aunque su mayor incidencia ocurrre en las estaciones de otoño e invierno en países templados y fríos. Muchos países vacunan sistemáticamente a sus piaras de cerdos contra la gripe porcina.

Los virus de la gripe porcina son en su mayor parte pertenecientes al subtipo H1N1, aunque también circulan virus de suptipos H1N2, H3N1 y H3N2, cuya diferencia fundamental proviene de las proteínas exteriores que tienen la capacidad de infectar diferentes tipos de células. Si los enfermos son también afectados por virus de la gripe aviar y virus gripales estacionales humanos, se puede presentar una mutación por intercambio genómico; por ejemplo, se piensa que el virus de la influenza oprcina H3N2  proviene de un virus similar humano. Se cree que el virus porcino H3N2 procede del ser humano. Éstos virus que combinan proteínas de diferentes tipos de virus son llamados «reagrupados», y permiten el salto interespecies, provocando brotes de enfermedad en los animales o en el hombre.

La influenza porcina se considera endémica, y no es una enfermedad de declaración obligatoria a las autoridades internacionales de sanidad animal, debido a su ubicuidad. Sin embargo, debemos recordar que son pocas las personas inmunes por tener contacto constante con cerdos y animales similares. No es de extrañar, por tanto, que se haya decretado una alerta sanitaria al descubrirse que la influenza porcina comenzó a infectar humanos: era necesario contener el brote antes de que se convirtiera en una epidemia para la que pocas personas podrían haber estado inmunizadas. El impacto de una pandemia es difícil de predecir: depende de la virulencia, la inmunidad ya existente en la población, de la protección cruzada debida a los anticuerpos de gripes estacionales y de factores propios del anfitrión. Debe hacerse notar que la mayor parte de los casos de infecciones de influenza porcina corresponden a pacientes que se recuperaron de la enfermedad sin necesidad de atención médica especializada y sin recibir medicamento, pues su mortalidad es muy baja. Debido a que se desconoce el grado de compatibilidad entre el virus que se combate y las vacunas existentes, existe una alta probabilidad de que las vacunas que funcionan con enfermedades similares sean inútiles para esta variante, porque los virus de la influenza y la gripe mutan con gran rapidez. Una vacuna, además, toma mucho tiempo en producirse, por lo que será necesario que se obtenga el mayor número posible de variaciones de virus candidatos, con lo que se podrá producir una vacuna compuesta que pueda detener la mayor parte de ellos. Como un útil efecto secundario del brote de gripe aviar H5N1 se desarrollaron medicamentos que son eficaces en el tratamiento de la influenza humana A-H1N1: los adamantanos (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir). Esto no significa que estos deben ser distribuídos de manera indiscriminada a la población, pues los virus gripales suelen desarrollar resistencia a los medicamentos antivíricos, limitando la eficacia de su tratamiento. Basta mencionar que los virus obtenidos de casos humanos recientes de influenza porcina, registrados en los Estados Unidos de América, eran susceptibles al oseltamivir y el zanamivir pero resistentes a la amantadina y la rimantadina.

Es importante recalcarlo: no se automedique, no consuma antibióticos pues son inútiles contra un virus,  no consuma antivirales si no está usted enfermo, y el diagnóstico de influenza debe de ser realizado por un médico especializado. No hay vacunas que impidan el contagio, no hay medicamentos naturales que impidan el contagio, no hay métodos alternativos que impidan el contagio, únicamente hay técnicas para minimizar el contagio entre personas susceptibles, técnicas que ya discutí en el artículo «La influencia de la influenza porcina». Como de costumbre, es necesario que por encima de todo estén las normas más elementales de higiene y sentido común: utilizar tapabocas no previene que nos contagiemos pero sí el contagiar; cubrir el estornudo con partes que no estén en contacto directo con otras personas; desinfectarnos las manos de manera más o menos constante con gel a base de alcohol; no consumir antibióticos ni antibacteriales; evitar las multitudes aglomeradas en locales cerrados; conservar la calma, y acudir al hospital sólo si se presenta fiebre de 39 grados o más. No sabemos a ciencia cierta si los brotes epidémicos actuales están relacionados con otros brotes anteriores de influenza porcina, aunque todo parece indicar que es un virus que cruzó la barrera interespecies. Por tanto,  es aconsejable reducir al mínimo el contacto con cerdos enfermos y notificar esos animales a las autoridades veterinarias correspondientes, si acudir a extremos como matar a todos los cerdos de una piara sólo por prevención. Recordemos que aunque su morbilidad es muy elevada, su mortalidad no lo es, y los virus pierden su cubierta proteínica a los 70 grados Celcius de temperatura, por lo que la carne cocida no representa ningun riesgo para la salud. Además es de hacer notar que los animales muertos por enfermedad no son aptos para sacrificio y son destruídos. El hecho de que haya una mortalidad elevada pero pocos casos confirmados parece obedecer a la presencia de agentes patógenos oportunistas. Hay una gran posibilidad de que un gran numero de enfermos de influenza humana A-H1N1 hayan muerto en realidad de neumonía. Fuera de México no se han notificado pacientes con la forma grave de la enfermedad y la mayor parte de los pacientes se han recuperado sin necesidad de recibir atención médica especializada.

Damas y caballeros (sin ofender), recuerden que se están tomando las medidas necesarias para contener la epidemia, pero también nosotros tenemos que hacer nuestra parte. Si la Peste Negra, que arrasó Europa en la Edad Media, no pudo acabar con esta resistente especie nuestra, un virus quietito como la influenza a-H1N1 no lo hará.

Don’t Panic

Saludos cordiales.

Lord Eggs.

4 Comments Post a Comment
  1. kalepsheel says:

    Veo un fallo en su experimento del post anterior, Jaimico Maussan es otro tipo de zombie solo que ese tipo no come cerebros, come billetes.

    No olvide conseguir sus copias de World War Z y The Zombie Survival Guide, de Max Brooks.

  2. Lord Eggs says:

    A mí me dijeron que el fallo estribaba en el hecho de que Jimbo no tenía cerebro.

  3. zyanya says:

    asi es, el panico se respira en las calles, pero que le vamos a hacer, la gente no esta acostumbrada a este tipo de situaciones y siempre la informacion va hacer distrocionada, es como “el telefono descompuesto”, haciendo que las personas esten mal informadas y haciendo algunas veces comentarios fuera de lugar.
    ahora yo estoy de acuerdo con lord eggs, el secretario ya informo todo acerca de lo que mucha gente se pregunta, pero la informacion sigue esparciendose de forma equivocada, un ejemplo de ello es en un comunicado de prensa el secretario de salud tuvo que explicar con “palitos y bolitas” una informacion por que la reportera no captaba la informacion debidamente!!! imaginate la informacion que hubiese publicado!!! de no haber sido aclarada la informacion, ahora todo el mundo creeria lo quela reportera informó y luego habria quejas de que los numeros no concuerdan!!! y que el secretario manipulo la informacion!

    gracias por la informacion
    saludos

    porfavor una disculpa por las faltas de ortografia jejeje

  4. Ricardo says:

    Aqui pueden quizas opinar en un Foro abierto http://www.influenzahumana.org.mx hay cosas buenas quizas puedan opinar más..

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