Mientras las grises nubes dominan la ciudad y amenazan con soltar un chubasco de proporciones tapatías, Lord Mockingbird se queja de que no le avisé, cuando le renté la oficina, de que cuando llovía llovía a lo bestia.
«Hasta parece que no eres tapatío», le dije. Pero bueno, eso no era lo que quería yo hablar el día de hoy. Es sólo una introducción. De lo que verdaderamente quería hablar yo hoy es que me acabo de dar cuenta que hemos creado un monstruo.
Recordarán ustedes que Lord Eagleface y Lady Speedstick van a uncirse el yugo del matrimonio, sabrán ellos por qué. Pues bien, la feliz pareja ha tomado la curiosa costumbre de venir todas las noches a casa a jugar al Wii. Es sumamente interesante el hecho de que Lady Speedstick se ha convertido al Lado Oscuro de la Fuerza a niveles tan sumamente profundos que me veré obligado a regalarles un videojuego como método anticonceptivo. Ayer, por ejemplo, llegaron a las 9 de la noche y se fueron a las 2 de la mañana de hoy. Según Lord Eagleface, Pancho sólo ha cenado una vez esta semana, casualmente el mismo día que no llegaron a casa a jugar. Todo el mes, desde que la enseñamos a jugar Mario Party 5, Lady Speedstick se ha apersonado en mi casa junto con el inútil de su prometido para jugar un par de sesiones de Mario Party, Rayman Raving Rabbids o Madagascar.
Precisamente por ello he decidido crear un mod sumamente especial y similarmente interesante, que le regalaré el día de su despedida de soltero a Lord Eagleface: en una caja de herramientas pondré un Gamecube y una pantalla de televisión portátil. Así, cuando Lady Speedstick comienze a molestarlo para que realice tareas en el hogar, Lord Eagleface podrá abrir la caja de herramientas y distraer su atención el tiempo suficiente como para que se le olvide a su prometida su intención original. En ese mod tendré que integrar una batería recargable de buen tamaño para lograr que Lord Eagleface translade la caja de un lugar a otro sin riesgo de que la corriente eléctrica sea una pesada imposición para su uso. Me imagino que podrá mantenerla entretenida mientras él conduce, algo que le permitirá sortear el tráfico sin temor a que su señora le grite y le ordene que tome otra ruta.
Comenzaré a trabajar en ello a la brevedad posible: sólo me ahce falta el gamecube.
Saludos cordiales.
Lord Eggs.
