Como estoy seguro de que hoy tampoco voy a escribir, dejo esto como muestra de que al menos lo intenté.
Es complejo, sin duda, el día que me espera. No sólo tengo que ir al banco, además debo pasar por cuatro clases que absorberán ocho horas de mi valioso tiempo y todavía voy retrasado con la tarea. En especial la de dibujo y la de matemáticas. De hecho, mañana tengo que estar temprano en la facultad porque debo recoger material para la clase de dibujo que no tenía antes.
Lo más duro del oficio de escribir cuando se combinan otras cosas es que, como es natural, escribir requiere tiempo. Mucho tiempo. Por más rápido que escribas esto requerirá tiempo. A menos, claro, que escribas cosas sin sentido. Puedes programar a la computadora para que escriba por tí pero todo será un galimatías sin sentido. Ni modo. Bueno, se hizo lo que se pudo, y hay que empezar a hacer las otras cosas antes de que se termine el día.
Sin embargo, quiero que quede constancia de algo: desde que me propuse escribir, hace ya dos años, a razón de un artículo al día, no he dejado de hacerlo más que por causas de fuerza mayor y siempre me he puesto a mano al día siguiente. Creo que soy el único bloguero que hace eso sin recibir compensación alguna. Ni siquiera cuento como compensación el alivio que siento cuando por fin saco de mi cabeza las caóticas ideas del día.
Saludos cordiales.
Lord Eggs.
