6 to go…

Un examen menos de la facultad será el que tome en menos de dos horas. En honor a eso, no puedo sino dejar esta inquietante imagen del  logo de Google más reciente.

4m0u7

El examen del día, es de programación. En C. En MS-DOS. Sigo teniendo sentimientos encontrados con respecto a esta materia, pero en fin, que sea lo que el Rector quiera. Para esta materia deberé presentar, a manera de proyecto final, un programa. Como no debe llevar nada avanzado, porque ni siquiera vimos cómo abrir archivos (aunque yo sé ferpectanemte cómo escribir ese código, incluso borracho), me decanté por dos opciones: o hacía una calculadora o hacía un juego. Me decidí por el juego, pues las matemáticas y yo solemos estar peleados (ayer, por ejemplo, reprobé mi examen parcial de precálculo porque sigo sin ser capaz de resolver ecuaciones en que hay letras en lugar de números, como ha sido desde que me enseñaron álgebra por primera vez, hace ya 20 años. Elegí, entonces, un juego.

Pero no cualquier juego. Hay uno de mi infancia que recuerdo con especial cariño a pesar de –o tal vez precisamente por– su sencillez inherente. Lo llamábamos «La Mosca» porque involucraba a una mosca en una ventana dividida en tres paneles. La mosca revoloteaba de un panel al otro (aparecía, más bien) siguiendo una serie de normas rígidas comandadas por un generador de números aleatorios. Era la función del jugador seguir a la mosca con la mirada hasta verla desaparecer, en cuyo punto debías seleccionar una ventana y verificar si tu respuesta era correcta. Si era cierta, la siguiente mosca era más rápida. Si era falsa, podías termianr el juego o ir a una mosca más lenta.

A ese juego le perdí la vista hace mucho, pero nunca lo he olvidado y a veces suelo jugar una versión similar con mis amigos matemáticos –los que me quedan– que involucran un dado y veinte tiradas: sin dispositivo tecnológico de cualquier tipo (incluyendo lápiz y papel) tiro 20 veces el dado, y basándome en el número que cae, la mosca se mueve en un panel de 3 ventanas:
1, la mosca salta al panel de la izquierda,
2. La mosca se mueve al panel a su izquierda,
3- la mosca salta al panel del centro,
4: la mosca se queda en su posición actual, y
5) la mosca se mueve al panel a su derecha.
En el resto de las posiciones del dado la mosca se mueve al panel de la derecha.

El hecho de que la última regla sea abierta permite jugar con un dado de más de seis lados, aunque eso sí, es jodidamente más difícil que la mosca se mueva del panel de la derecha.

He decidido, pues, hacer un juego similar al de mi Mosca de la infancia, pero además, hacerlo de manera tal que la dificultad aumente un poco: lo haré en texto puro (por lo que dibujar una mosca será complicado) y en lugar de sólo tres paneles mi Mosca tendrá un «Modo difícil» con nueve paneles y reglas modificadas para que la mosca suba y baje. Además, para evitar problemas con moscas en Turbo C que no pueda enviar a otras plataformas, y dado que soy bastante malo con texto ASCII, reemplazaré a la mosca por una abeja. O algo así:

\ö/
-W-
/!\

No estoy muy seguro si esta abeja parece abeja o una mosca aplastada, pero esa será la figura que aparecerá en mi programa. Si hay suficiente personal interesado en el jueguecillo, estoy dispuesto a publicarlo para su libre descarga y su libre sufrimiento, estimado lector, querida lectriz.

Por lo pronto, yo me voy a mi examen.

Saludos cordiales.

Lord Eggs.

Subscribe / Share

Article by Lord Eggs

Soy un ateo cabrón de la alta sociedad. Read 495 articles by Lord Eggs

Categorías

geekstore!

publicidad